Tres maneras de hacer ciencia ficción

The Martian (2015)

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Sí, The Martian es Hollywood por donde se la mire, pero es una película en el espacio dirigida por Ridley Scott, así que mínimo sabés que va a estar muy bien filmada. Al principio parece una especie de precuela de Interestelar, pero no, la película se trata del astronauta Mark Watney, quien tras una misión con sus compañeros en Marte, termina varado y completamente solo en este planeta. Inicialmente se lo da por muerto, pero pronto logra comunicarse con la Tierra y descubre que las posibilidades de rescate no solo son remotas, sino que llevarían muchísimo tiempo. Esto significa que Mark deberá ingeniárselas para sobrevivir durante años con provisiones que no le alcanzan ni para unos meses y en una estación espacial muy precaria. Acá entra la parte Náufrago de la película, solo que esto es versión espacio. La especialidad de Mark es la botánica, pero el personaje interpretado por un muy carismático Matt Damon -quien logra llevar la película en sus hombros sin demasiado esfuerzo- es  una especie de MacGyver y te sorprende con su tenacidad. Esta es una de las películas más lindas de Scott desde Gladiador; el director logra un gran balance entre las perspectivas épicas que amerita el contexto espacial pero también tiene éxito en los momentos más íntimos y recluidos. El guión es decente pero recae en muchos clichés cinematográficos como el negro mágico del adorable Donald Glover y un humor muy básico por su artificialidad; sin embargo, la película transmite una vibra tan positiva que estas cosas son fácilmente perdonables. Una de las cosas más hollywoodenses, sí, pero también más atractivas del filme es el optimismo de Mark Watney, aún cuando las circunstancias son desastrosas. Esto tiene dos consecuencias: la negativa es que la aparente falta de conflicto interno nos deja con una impresión muy superficial del asunto, pero la positiva es que las casi 2 horas y media de película vuelan porque no hay ningún momento de tedio reflexivo. Cuenta con un elenco de un calibre esperable: Jessica Chastain como la comandante de la nave que lo abandona, en un rol que no le deja mucho para hacer; Jeff Daniels como el presidente medio sorete de la NASA; Ned Stark, digo Sean Bean como el hombre de honor de la NASA y muchos otros más. En conclusión, ¿qué podemos decir de la forma Hollywoodense de hacer ciencia ficción? Excelentes efectos especiales, una hermosa fotografía que retrata Marte de manera muy creíble, un elenco lleno de estrellas pero un guión que no presenta ningún desafío ni para los personajes ni para la audiencia. Acompañada de pop una tarde/noche de holgazanería es muy entretenida.

Veredicto: 6/10
IMDb: http://www.imdb.com/title/tt3659388/

 

The Lobster (2015)

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A los 5 minutos de comenzada esta película, me dije “ta, esto va a ser lo mejor del año”, y durante la primera hora de esta primera incursión del director griego Yorgos Lanthimos (Dogtooth, Alps) en el cine de occidente, seguí creyéndolo. Basta con observar la trama para entender que esta es una película muy especial: la historia toma lugar en un futuro distópico en el cual se arresta a todo el que esté soltero y se lo lleva a un hotel en el que se ven obligados a encontrar una pareja en 45 días; si fallan, se los transforma en un animal de su elección y se los larga al bosque. Tomate un momento para procesar esto, y de paso, pensá qué animal elegirías y por qué… listo, seguimos. Nuestro protagonista es David, un Colin Farrell casi completa y deliciosamente inexpresivo, quien llega al hotel acompañado de su hermano/perro. La película lo sigue en sus peripecias por encontrar a su pareja ideal, ofreciéndonos un paseo por todas las excentricidades del hotel, sus bizarras reglas y forzadas actividades. Esta primera parte de la película es perfecta y funciona en muchos niveles: para empezar, es muy graciosa -de una manera muy rara, claro-, la creatividad de Lanthimos parece no tener límites y triunfa tanto en su humor absurdo como en lo ingenioso e incisivo del guión. Técnicamente, el “ciencia ficción” del título de este post es bastante ligerito. The Lobster se asemeja muchísimo más a una sátira que a cualquier otra cosa, y su comentario social va desde lo más general -es decir, la forma en que la sociedad afronta el mundo de las citas, los problemas de querer cumplir con las reglas de un sistema y lo peligroso y ridículo de nuestro ciego seguimiento de estas- hasta un nivel más personal -qué es lo que buscamos en el otro realmente, qué es el amor, de qué se trata la compatibilidad y qué estamos dispuestos a sacrificar o hacer para tenerlo. Es fascinante porque el contexto absurdo y mega exagerado en el que se encuentran nuestros personajes pone de manifiesto actitudes reales de nuestra vida cotidiana que de repente parecen muy obviamente contraproducentes. Narrada por la exquisita voz de Rachel Weisz, quien además nos da su mejor actuación en mucho tiempo, la película pierde un poco de momentum en la segunda mitad, cuando nuestro protagonista toma una decisión que cambiará por completo su destino. Aquí la película parece más indecisa sobre lo que quiere decir, el humor se pierde un poco y su duración se empieza a sentir más, pero nunca deja de ser hermosamente fotografiada con sus colores lavados y, además, es siempre muy intrigante. Es una película más bien fría, que funciona más a nivel intelectual que emocional, por lo que yo me veo obligada a sacarle un par de puntos, pero dicho esto, es de lo más interesante que tuvo el 2015 a nivel cinematográfico. Aparte del ya mencionado Farrell, tiene a John C. Reilly haciendo lo que hace mejor y a la omnipresente Léa Seydoux forjándose una excelente reputación en sus primeros papeles en inglés, pero es Rachel Weisz la que se destaca por sobre todos y la única que logra perforar la frialdad de la película con una vulnerabilidad hermosa y una intensidad quieta que la hacen una de mis actuaciones favoritas del año.

(PD: porque sé que a algunos les gustan estos avisos, hay escenas con animales medio fuertes.)

Veredicto: 7/10
IMDb: http://www.imdb.com/title/tt3464902/


Predestination (2014)

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Esta película escrita y dirigida por una versión más pedorra de los hermanos Wachowski (estos son los hermanos Spierig) y protagonizada por Ethan Hawke es la más ciencia ficcionística de las tres, porque lidia con uno de sus temas más comunes: viajar en el tiempo. Pero por otro lado, es la peor por lejos. El in-nombrado Ethan es un agente de gobierno de una sección ultra secreta que se dedica a viajar en el tiempo e impedir crímenes; cuando comienza la película se está por jubilar, pero primero tiene una última misión, encontrar y detener a un terrorista que lo estuvo eludiendo durante toda su carrera. Por ahora vamos bien, excepto que pocos minutos después de su introducción, la película se transforma en una serie de flashbacks de la vida de una mujer (la novata con potencial Sarah Snook) y lo que sucede es que te pasás los primeros momentos preguntándote hasta cuándo íbamos a ver cada detalle de su vida y seguir avanzando con la historia “original” hasta que todo hace click y luego te pasás el resto de la película adivinando los giros del guión que se van avecinando, uno tras otro, en un desfile deprimente y muy poco inspirado. Debido a que la “gracia” de la película depende de estos giros en el guión, no voy a entrar en detalles, porque cuanto menos sepan, mejor, pero la resolución final es inmensamente estúpida, a pesar de que cierra muy bien (ya me comprenderán si la ven). Las actuaciones son buenas y si la película te logra conquistar, seguramente la pases bomba mientras pasás de plot twist a plot twist, pero para el resto de los mortales, es forzada, tediosa y mortalmente pelotuda.

Veredicto: 3/10
IMDb: http://www.imdb.com/title/tt2397535/

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Youth (2015)

Sorrentino es un director del que mínimo podés decir que es interesante. Me gusta porque, al menos en mi caso, hizo que se reviviera mi interés por el cine italiano que una vez supo ser tan predominante. Entre otras cosas, parece tener una obsesión con los personajes masculinos ya mayores (lo cual es genial porque a medida que van avanzando en los años, los actores luchan por conseguir buenos papeles) y sus películas tienen siempre elementos netamente sorrentinos sin dejar de ser películas independientes en sí mismas. O sea, lo mejor que un director puede pretender.

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Youth es protagonizada por Fred, interpretado por Michael Caine a la perfección, con una mezcla de vulnerabilidad, nostalgia y un agudo sentido del humor que lo hacen un personaje completamente entrañable a pesar de sus faltas. Fred es un famoso conductor y compositor retirado que está viviendo en un hotel aislado entre los maravillosos paisajes de los Alpes suizos, entre la compañía de otros personajes excéntricos y fascinantes como él (incluida una Miss Universo y Maradona; sí, lo que leyeron). Está completamente dominado por la apatía, habiendo perdido el interés por casi todas las cosas que antes lo llenaban, y se pasa los días caminando por los predios del hotel y observando los patéticos shows que este ofrece por la noche. También conocemos a su hija Lena (interpretada muy correctamente por Rachel Weisz) quien oficia a la vez de hija y asistente personal de Fred, y quien atraviesa un momento personal bastante jodido y no teme tirar unas pálidas de vez en cuando. A su vez, tenemos a uno de los mejores amigos de Fred, el cineasta Mick (Harvey Keitel) con quien tiene agradables caminatas y con quien “solo habla de las cosas lindas”. Por último está Paul Dano, un actor que Fred conoce en el hotel, un ídolo de Hollywood que llora porque es conocido por una película de robots y no por su prolífica trayectoria en el mundo indie.

Todos estos personajes parecen perdidos, o bien, parecen haber perdido algo. En el caso de Fred, parece ser su memoria, o bien podríamos decir, su identidad, ¿porque acaso qué es nuestra identidad sino una sumatoria de nuestros recuerdos? (Still Alice lo trata muy bien.) Por un lado es la cansada ruta de hombre exitoso que se dedicó casi exclusivamente a su carrera y ahora se lamenta por haber descuidado su vida personal. Pero reducirla a esto sería injusto, Youth es mucho más que esto. Se trata de despertar, de enfrentar quien somos, de reconocer cómo nos ven los otros y cómo nos vemos nosotros mismos, y rehacernos de alguna manera con ese aprendizaje. Se trata, también, del significado de la juventud, de si acaso trasciende una mere referencia a nuestra edad o también lo acompaña algo más como una actitud.

SET DEL FILM

Son temas potentes, sí, pero uno de los mayores logros de la película es su exquisito balance entre los elementos cómicos, dramáticos y surreales que tiene. Los diálogos suelen dar en el blanco la mayoría de veces: a veces para la risa, otras para la reflexión, y a menudas para ambas a la vez. El lenguaje visual de la película es muy rico y probablemente amerite más de un visionado, pero tampoco se pasa de pretencioso como para ahuyentar al espectador casual. La fotografía es deslumbrante, lo cual no es sorpresa porque teniendo en cuenta donde está filmada, parece ser cuestión de apuntar la cámara y ser fiel a su belleza. Y por supuesto, la selección musical es espectacular, algo que no me sorprendió en lo más mínimo tras La grande bellezza en la que esto se destacó casi por sobre todas las cosas. Sorrentino, un buen discípulo de Fellini, no rellena con la música, comunica. Las canciones que elige son tan parte de las escenas como cualquier otro elemento y lo que es más, toma riesgos y triunfa.

El elenco está determinado a exprimir sus roles de todo lo que tienen, y lo logran, en particular Caine que hace mucho tiempo no tenía la oportunidad de brillar tanto. También hay un delicioso cameo de Jane Fonda (yo, a diferencia de los Golden Globes, lo llamo cameo y no actuación de reparto, y cuando lo vean espero que estén de mi lado). Hacia el final, el afán por darle resolución a algunas de las temáticas que toca la película me dejó un gusto un poco reduccionista y simplista -nada demasiado grave- y hay algunos recursos cansados de exposición (los niñitos sabios, entre otros) que rechinan un poco dentro de lo que es usualmente una película muy orgánica, pero son detalles menores en un film que entretiene, conmueve y deslumbra con una fotografía exquisita y compuesta a la perfección.

Veredicto: 7/10
IMDb: http://www.imdb.com/title/tt3312830/