Show Me a Hero (2015)

Si sos como yo, The Wire te arruinó la televisión de por vida. Si sos como yo, la viste tres veces de principio a fin y todos los días soñás con que algún día la televisión vuelva a llegar a ese estándar, al que se acercó con Breaking Bad, pero que aún ninguna serie pudo igualar ni superar. Entonces, si sos como yo, el nombre de David Simon, su creador, tiene mucho peso. Así es que, si sos como yo, la mini serie del 2015 Show Me a Hero, que además cuenta con el agregado de estar protagonizada por uno de los mejores actores del momento, Oscar Isaac, se te va a hacer re tentadora.

La mini serie basada en hechos reales gira en torno a Nick Wasicsko, un “councilman” (una especie de edil) de la ciudad de Yonkers (del estado de Nueva York) que es elegido alcalde en 1987 y que se encuentra con una crisis muy controversial. El asunto es que un juez federal ordena a la ciudad de Yonkers construir viviendas públicas en las zonas de la ciudad que están habitadas por gente blanca y de clase media, como un método de desegregación. Increíblemente (¡o no!), la sociedad de Yonkers de finales de los 80 y década de los 90 no era la más tolerante que te puedas imaginar. Al contrario, los miembros más vocales de la sociedad eran los que se oponían con todas sus fuerzas a las viviendas, generando una presión terrible al alcalde y administración de la ciudad, que se veían en medio de la voluntad de un juez federal (el cual podía tomar medidas extremas en contra de la ciudad) y la voluntad de la gente que vivía en ella.

show-me-a-heroCon este clima político se topa Nick cuando se convierte en alcalde, un hombre que como councilman parecía estar en contra de la medida y a favor de los deseos de la gente, pero que cuando se ve enfrentado a la voluntad férrea del juez y sus amenazas de llevar a Yonkers a la bancarrota, decide apoyar las viviendas, despertando la ira del pueblo. Esta es la principal premisa de la serie, pero Show Me a Hero cubre los 7 años que siguen así que pasa mucho entremedio. Como sucedía en The Wire, la serie abarca planos muy diferentes y tiene muchísimos personajes, algo que al principio puede ser confuso pero que al final, cuando las historias se van uniendo, se hace muy satisfactorio. Además de Nick y otros políticos que lo rodean, ya sea otros councilmen o alcaldes (entre los cuales están Jim Belushi, Alfred Molina y Winona Ryder), contamos con las historias de las personas afectadas por las viviendas. De parte de los blancos de clase media tenemos a la gran Catherine Keener con una peluca blanca muy extraña, uno de los personajes más dinámicos de la serie, que comienza como una vecina que está muy molesta con la decisión de meter negros pobres en su adorado barrio, pero que irá cambiando de parecer. Por otro lado, también seguimos la vida de varias personas que quizás podrían beneficiarse por este cambio, familias que viven en los “projects”, complejos grandes de edificios como los que veíamos en The Wire, completamente venidos a menos e inseguros, donde se trafica droga abiertamente (estas escenas son para los fans de The Wire, seguro) y es todo básicamente una mierda.

Es una historia ambiciosa para contar en tan solo 6 episodios, pero creo que a nivel narrativo está muy bien logrado. Hay un buen balance entre mover la historia hacia adelante y detenerse también en las particularidades de cada sector que cubre, ya sea en las minuciosidades burocráticas del ámbito político (una de mis cosas favoritas), en las vidas de los afectados, de ambos lados, en las distintas formas en que se manifestaba el racismo -desde los protestantes hasta los políticos con sus espantosos eufemismos, “la devaluación de la propiedad”-, hasta el proceso de integración de los nuevos vecinos (el impacto emocional de la serie) y la carrera política y personal del protagonista. Algunos aspectos están mejor logrados que otros, a veces las historias de los futuros beneficiados caen en el cliché (padres ausentes, embarazos prematuros, madres solteras, drogas). Por otro lado, y muy lamentablemente, la dirección de los episodios quedaron a cargo de Paul Haggis (el director de Crash, la que NO está buena) y la manipulación afectada que lo caracteriza rechina bastante en más de una ocasión. Y quizás haya DEMASIADOS montajes con canciones de Bruce Springsteen. Pero la verdad es que es una serie que funciona en muchos sentidos, a los fans de The Wire los va a atrapar por los aspectos más de procedimiento, pero es una serie que tiene un gran impacto emocional y que, en la figura de su protagonista, tiene una complejidad y ambigüedad que fascina a nivel intelectual.

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El nombre de la serie (que comparte con el libro en el que está basada, de la autora Lisa Belkin, ex-New York Times) viene de una frase del escritor F. Scott Fitzgerald que dice “Show me a hero and I will write you a tragedy” (Muéstrame un héroe y te escribiré una tragedia).  Esto ya nos da la pauta de lo que sucederá en esta historia. Nick, elegido alcalde a los 28 años (el más joven en su momento), prometía tener una carrera brillante, pero las circunstancias que lo pusieron en esa posición serán también su perdición. No solo esto, sino que como protagonista y “héroe”, Nick deja mucho que desear, aquí está en parte lo interesante de lo que hace Simon y que interpreta tan brillantemente Isaac. Nick es un tipo egoísta, arrogante, el peor esposo del mundo y aunque es muy ambicioso, no parece tener ni una sola convicción. No sabemos realmente en qué cree Nick, y esto es a su vez el fuerte y a veces también lo difícil de la serie, lo que la hace tan fascinante pero lo que interfiere a veces con que nos metamos de lleno en ella. La poca gloria que parece lograr es prácticamente un accidente, cuando se ve forzado a aprobar las viviendas a pesar de que le había prometido a sus votantes no hacerlo. ¿Pero por qué lo hace? No por un sentido de justicia hacia los que se beneficiarían, está claro. Pero sí toma la decisión correcta, negarse llevaría a la ciudad a la bancarrota. El costo para su carrera, por supuesto, es brutal. En definitiva, a pesar de la cantidad de aspectos que cubre, el corazón de la serie está en Nick, y es esta ambigüedad en la condición de héroe de nuestro protagonista lo que hace a la serie inmensamente interesante.

Veredicto: 7.5/10
IMDb: http://www.imdb.com/title/tt2492296/

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X-Men: Apocalypse (2016)

De todas las películas, series e historias de superhéroes, la que más ha logrado capturar mi imaginación siempre fue la saga de este grupo ecléctico de mutantes. Quizás es porque la interpretación alegórica está tan a nuestro alcance y en lugar de sentirte identificado con las batallas de una persona, acá la conexión es a nivel comunitario, un grupo que es diferente a lo que se considera la norma y que se juntan para no sentirse tan solos, para que lo diferente no sea lo que distancia sino lo que acerca.

Bueno, pero basta de introducciones cursis, al final de cuentas este es un blockbuster de pies a cabeza, tratémoslo como tal. Vuelve a la dirección Bryan Singer, quien había comandado las dos primeras (viejas) muy buenas películas de la saga y que también dirigió la anterior a esta, X-Men: Days of Future Past. En esta película solo contamos con las versiones jóvenes de los personajes, que ya están bastante más crecidos que sus versiones de X-Men: First Class, pero el foco es principalmente en la nueva generación, un grupo más adolescente. El filme comienza con un revisionismo histórico bastante tonto pero perdonable, ¡las pirámides de Egipto eran mucho más de lo que imaginábamos, chicos! Al parecer eran el lugar donde el mutante original, En Sabah Nur (Apocalypse) transfería su conciencia a otro cuerpo más joven y absorbía poderes de otros mutantes, incrementando su poder cada vez más. Pero una traición a último momento lo vio encerrado por milenios bajo escombros, hasta que es liberado en los 80 por un grupo de humanos bien bobitos, todo atestiguado por nuestra agente de la CIA favorita, Moira Mactaggert (Rose Byrne), que andaba por la vuelta. En el interín, los humanos están con toda la paranoia nuclear de la Guerra Fría. Buenos tiempos para vivir.

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Apocalypse rápidamente se rodea de un grupo de secuaces, incluidos Storm con un mohawk bastante copado y Magneto, y otros personajes enteramente olvidables. ¡Así que este es el mal que aqueja a nuestro bizarro grupo de héroes esta vez! Algo así como el mal original, uno de los temas favoritos del género, un villano que trasciende el tiempo y cuyos poderes son tan ridículamente potentes que en papel parecería imposible derrotarlo, aunque todos sabemos que eventualmente nuestros protagonistas harán justamente eso. Cuando se prescinde tanto del suspenso, cuando el desenlace es obvio a partir de los trailers, los creadores de este tipo de películas tienen que encontrar otro encanto a la historia: estético, de impacto audiovisual, de humor, pero, por sobre todas las cosas, a nivel de guión algo nos tiene que importar, un cómo afecta al grupo enfrentarse contra este enemigo.

El filme de Singer tiene varios aciertos en algunos de estos aspectos, pero otros quedan más flojitos. No parece haber mucho crecimiento de parte de los protagonistas. Xavier es el mismo idealista de siempre, pero esta vez lo encontré un poco más carismático que de costumbre, quizás por el contraste con los demás o porque James McAvoy le puso bastante onda (y probablemente porque con su personaje se centraron bastante en su enamoramiento con la capísima Rose Byrne, a quien amo.) Magneto… sigue siendo Magneto. Es un poco irónico que como acto de persuasión final, el villano lo lleve al campo de concentración de Auschwitz, el que destruye completamente en una escena bastante poderosa, para luego unirse casualmente a un grupete que planea hacer un genocidio del 90% o más de la población mundial. Pero Magneto nunca fue una persona muy coherente, posiblemente haya sido la inspiración para el hit de Katy Pery “Hot n Cold”. Igual Fassbender es un comprometido, como siempre.

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El resto del elenco no llama demasiado la atención, Jennifer Lawrence actúa como si fuera la prima que te obligaron llevar a la fiesta y tiene cara de que se quiere ir durante toda la noche. De los nuevos, el joven Scott y Nightcrawler, son poco memorables. Jean Grey, interpretada por Sophie Turner (mi amada Sansa en Game of Thrones), es la que tiene el mayor desarrollo de los novatos, lo cual tiene sentido porque termina siendo uno de los personajes más importantes de toda la saga. Le falta un poco de punch a la actuación, pero de hecho Famke Jansen (que la interpretó en las otras películas) solía presentarse medio bajo perfil también, así que lo voy a perdonar. Evan Peters como Quicksilver sigue siendo de lo más divertido, regalándonos otra escena espectacular (aunque gratuita) en donde parece parar el tiempo. Y finalmente queda Oscar Isaac como Apocalypse, quien está completamente irreconocible con todo el maquillaje y efectos que rodean a su personaje. Es un actor que adoro y que logra un buen balance entre la ridiculez villanesca de la vieja escuela de películas de comics y de impactar con un auténtico despliegue de su gigantesco poder.

En fin, es una película larga pero muy entretenida, tiene momentos visualmente impactantes (como las ya mencionadas escenas de destrucción de Auschwitz y el paro del tiempo) y otras que son un manojo de efectos especiales vacíos y fríos (como la batalla final, algo que sucede muy a menudo en este tipo de películas). Usualmente Singer logra ese balance entre humor y acción que parece eludir a tantos otros directores del género, pero al final de cuentas, el impacto de la historia se queda corto, el villano, aunque súper poderoso, tiene el plan y la motivación más genérica posible; se pierde un poco la interacción con el mundo humano que queda relegado a observar todo desde afuera. Es más fuerte en los momentos más íntimos, cuando opta por desarrollar sus personajes y seguir construyendo el mundo interno de la comunidad. Pero aparte de hacernos pasar un buen rato con nuestra amada comunidad de freaks, si esta película se eliminara de la saga, no nos perderíamos de mucho.

Veredicto: 5/10
IMDb: http://www.imdb.com/title/tt3385516/

Dos películas de ciencia ficción que se potencian con la sustancia

Ex Machina (2015)

Cuando me puse a mirar Ex Machina de inmediato me di cuenta que era todo lo que quería ver en ese momento: un guión altamente metafísico, una banda sonora perturbadora y una atmósfera inquietante, tres elementos que se conjugan de una manera fascinante para crear una película que perdura en la mente tiempo después de haber finalizado. El filme tiene como protagonista a Caleb (interpretado por el pelirrojo Domhnall Gleeson quien me cayó horrible en Frank y también en About Time, pero que aquí logra redimirse), un joven programador que es seleccionado para participar en un experimento de inteligencia artificial que promete cambiar al mundo.

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En tan solo minutos, el director nos coloca en la casa del excéntrico científico a cargo de este desarrollo tecnológico, un tipo que vive aislado en una casa subterránea y que es siempre desafiante, inestable y, sin lugar a dudas, un genio. Nathan es interpretado por Oscar Isaac, a quien nunca había visto en un papel así y amé, es una actuación extremadamente carismática, peligrosa y llena de energía, y definitivamente es una parte fundamental del éxito de la película. Nathan dio origen a Ava (nombre poco sutil, pero se perdona), quien bien podría ser la primera muestra de verdadera inteligencia artificial en el mundo, pero para demostrarlo, Nathan recluta a Caleb para que lleve a cabo el test de Turing (sí, el mismo Turing de la película The Imitation Game). El test de Turing consiste en una serie de conversaciones con la “máquina” para determinar si esta realmente puede pasar por un ser humano. Las conversaciones entre Caleb y Ava (interpretada a la perfección por la sueca Alicia Vikander) son probablemente la parte más atractiva de la película, y mucho recae en la actuación de Vikander, que logra combinar movimientos e impresiones propias de lo que reconoceríamos como una máquina, con reacciones y sentimientos que provocan una empatía real, no solo en Caleb, sino en nosotros mismos.

Tengo sentimientos encontrados con el guión. Por un lado, creo que el guionista y director Alex Garland hace abuso de nuestra suspensión de incredulidad. Hay más de un aspecto del desarrollo de la trama que se derrumba ante el análisis, pero en mi caso yo se las perdono porque estos problemas tenían que ver con las cosas más mecánicas y poco interesantes de la historia, algunas de las cuales pueden afectar el arco dramático principal pero no tanto. Por otro lado, los temas presentados en el guión, aquellos que tienen que ver con exploraciones más filosóficas, como la naturaleza de la existencia, qué nos hace humanos, qué queremos decir con “consciencia”, así como un sinfín de dilemas éticos, estos tienden a ser satisfactorios o, como mínimo, buen alimento para la reflexión.

Este es uno de los temas más comunes dentro del género de la ciencia ficción y si bien no podría decir que Ex Machina se destaca por su originalidad, sí sobresale por la complejidad de su guión, la muy bien lograda minimalista y calustrofóbica estética, el talento del elenco, los excelentes efectos especiales y, como suelo destacar como dentro de mis cosas favoritas, lo consistentemente tenso y alarmante de su atmósfera.

Veredicto: 8/10
IMDb: http://www.imdb.com/title/tt0470752/

Coherence (2013)

Para disfrutar Coherence es necesario perdonarle algunas cosas. Es una película de muy bajo presupuesto, filmada en tan solo 5 días y con diálogos mayormente improvisados. La cámara es la omnipresente shaky-cam, así que a los que tienen propensidad para las nauseas, les recomiendo abstenerse. No posee un elenco reconocible, salvo Xander de Buffy (también llamado Nicholas Brendon) y, como Ex Machina, a veces pide demasiado de nosotros, en especial cuando las acciones de los personajes son un poquito demasiado difíciles de creer, pero obviando estas faltas, es una película sumamente entretenida, que tiene una energía increíble que no pierde intensidad en sus 90 minutos de duración, y que te deja la mente dando vueltas.

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Me voy a limitar a dar una muy breve descripción de la trama, porque cuanto menos sabés de esta, más fascinante es ver cómo se va desarrollando: un grupo de amigos y parejas que oscilan los 40 años se juntan a cenar la misma noche en que un cometa va a pasar muy cercano a la tierra. Ni bien comienza la película, comienzan a experimentar eventos que parecen sobrenaturales, y esto va en aumento a medida que avanza la noche, provocando tensión entre los amigos y una historia cogementes (mindfuck?) para la audiencia. Este es el debut del escritor y director James Ward Byrkit y la verdad es que es una excelente forma de comenzar su carrera. Es un guión intrincado que recompensa a los más atentos al detalle y que si bien tiene giros inesperados, es muy satisfactorio porque nunca se aleja demasiado de la coherencia (guiñada, guiñada) como para perdernos completamente. Es como un primo lejano de una idea que podría haber sido de Buñuel (como El ángel exterminador El discreto encanto de la burguesía), pero con la paranoia elevada a su máxima potencia.

Veredicto: 7/10
IMDb: http://www.imdb.com/title/tt2866360/