mother! (2017)

Si ya escuchaste hablar de mother! seguramente ya te enteraste de la extrema controversia que la rodea. Es tal la controversia que Paramount -el estudio que la produjo- se vio forzado a publicar una declaración en defensa de la película, que, entre otras duras críticas, recibió un puntaje de F en Cinemascore, una empresa que se encarga de medir el atractivo de las películas según la recepción del público; F, por supuesto, es el puntaje mínimo y solo existen 19 películas que lo recibieron hasta la fecha. Dicho esto, aquellos que estén familiarizados con la filmografía de Aronofsky, que incluye películas como Requiem por un sueño El cisne negro, estarán acostumbrados al estilo a menudo claustrofóbico y agresivo del director y salvando ciertas afiliaciones religiosas que puedan sensibilizarlos a algunas de las temáticas manejadas por la película, no encontré en esta película nada mucho más grave de lo que se sufre con Requiem.

Primero, unas palabras para quienes todavía no la vieron: la película comienza presentándonos a una pareja sin nombres, compuesta por Jennifer Lawrence y Javier Bardem (de entrada podemos ofendernos por la diferencia de edad, por supuesto, hecho que es remarcado por otro personaje más adelante, denotando cierta auto-conciencia). Viven en una enorme casa aislada que está en vías de remodelación: ella se encarga de las reparaciones y mejoras, él es una especie de artista/escritor/poeta. Su tranquila existencia es pronto interrumpida por un hombre (Ed Harris) que resulta ser el primero de muchos invitados no-invitados que recibirán en la casa, muy a pesar de ella, y que les ocasionarán bastantes problemas, culminando en una serie de eventos perturbadores y violentos retratados con elevada precisión técnica y resignado sufrimiento en el joven rostro de Lawrence.

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Decir mucho más que esto es spoilear, algo que no solemos hacer en Club Silencio pero que no tiene mucha gracia evitar en el caso de cubrir esta película, así es que lo que sigue es un comentario plagado de spoilers con mis reflexiones, así que los espero cuando la hayan visto o si son masocas del spoiler, prosigan bajo su propio riesgo.

————–SPOILERS————–

Bueno, bienvenidos, ¡reflexionemos entonces! No avanza mucho la película hasta que te das cuenta que se trata de una alegoría. Yo no soy ninguna experta en religión ni mucho menos la Biblia pero hay ciertos elementos y pistas que podemos reconocer casi todos. Creo que la primera señal irrefutable que tuve de que la película retrata eventos bíblios fue cuando Lawrence chusmea al personaje de Ed Harris vomitando y se ve que tiene una herida en la costilla -Adán-; poco después aparece su esposa -Eva-, interpretada por Michelle Pfeiffer, quien está caracterizada por un aire de corrupción demasiado evidente y quien invadirá una zona prohibida (¿el Paraíso?) en búsqueda de un objeto brillante que yo interpreté como un símbolo de la fruta prohibida. Una vez roto este objeto, la humanidad representada por Adán y Eva es expulsada del Paraíso e inmediatamente se los ve teniendo sexo. Acto seguido, aparecen sus hijos, Caín y Abel, y como nos cuenta la historia, Caín mata a Abel. Demás está decir que el artista, el creador y poeta, es Dios, y la mujer, la que crea la casa, es Madre Naturaleza, que cuida y crea el hogar, el Planeta Tierra. Hasta ahora todo esto resulta bastante obvio y directo y la alegoría de Aronofsky parece funcionar. Por supuesto que hay otros elementos a los que el director seguramente les atribuye simbolismos pero que a mí se me escaparon, como la sustancia amarilla que toma ella o el encendedor de Harris.

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A partir de la muerte de Abel, las cosas se empiezan a ir a la mierda. La sangre derramada se cuela por el piso como la sangre ácida de Alien. Empieza a caer más gente a la casa, generando más destrucción y perturbando la paz de la pareja. En cierto momento, ella le recrimina que nunca tienen sexo y tras un avance sexual de Él que resulta bastante problemático y rozando en el abuso, finalmente tienen sexo y a la mañana siguiente ella despierta embarazada. El embarazo trae felicidad a la pareja e inspiración al artista, quien se pone a escribir su obra maestra (¿los 10 mandamientos?) . Tras su publicación, el éxito de la obra atrae a un montón de gente a la casa y aquí comienza el alargado clímax de la película, una serie de eventos que escalan en violencia, hasta culminar en batallas entre personas, destrucción masiva de la casa/Tierra y violencia contra Madre Naturaleza. Eventualmente la cruel humanidad hasta termina matando y devorándose a Jesús, en una desagradable representación de aquello de “comer el cuerpo de Cristo”.

Todo esto es a nivel alegórico, por supuesto, pero es una alegoría que no es sugerida sino martillada en nuestros cerebros. La idea central parecería ser recordarnos el mal que le hicimos y le hacemos a la naturaleza y a nuestro planeta, como si la seguidilla de huracanes, tsunamis, terremotos y demás no fuera suficiente. Pero bueno, seamos justos con Aronofsky, si una gran parte de la población todavía no cree en el cambio climático, incluyendo quien es considerado el hombre más poderoso del mundo, el presidente de Estados Unidos, entonces quizás tan obvio no es. Pero uno podría cuestionar la alegoría a nivel literal, porque, seamos francos, no funciona a este nivel: casa de artista invadida por fans que terminan tirando bombas, golpeando a su mujer y matando y devorando a su bebé impunemente no suena particularmente verosímil. Así que la película solo debería ser interpretada desde su punto de vista alegórico.

¿Y qué vemos en esta alegoría? Vemos a un dios en extremo pelele y pasivo, nada parecido al dios bíblico conocido por tener arrebatos de furia, matar bebés y probar a sus creyentes de las formas más crueles habidas y por haber. Este dios hace poco y nada para proteger a su mujer, su hogar o su bebé y está más que dispuesto a perdonar a la humanidad y darles oportunidad tras oportunidad. Por otro lado, tenemos a la humanidad. ¿Se les ocurre acaso una representación más misántropa de nuestra existencia que la propuesta por Aronofsky? O sea, tranquis, estoy de acuerdo con que somos bastante una mierda y arruinamos nuestro hogar, pero la humanidad en mother! no tiene una sola cualidad que nos redima. Y sí, probablemente es intencional porque nada en mother! es sutil y todo está exagerado hasta su punto más extremo para provocarnos rechazo, disgusto y shock. La reacción visceral que nos provoca la película es justamente la forma que tiene de insistir con su mensaje. Pero estos extremos resultan hasta infantiles.

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Elegir este contexto bíblico y en particular al personaje de la Madre Naturaleza, interpretada por una de las actrices favoritas del mundo actual, nos invita a sentir todavía más repudio. Algunos verán la violencia contra el personaje de Lawrence como otra oportunidad en la que un director hombre utiliza a su musa femenina como la víctima de actos horribles y podrán atribuirle tonos misóginos. De hecho, la película se sirve de ciertos clichés relacionados, por ejemplo, con conflictos entre parejas heterosexuales (las necesidades de él por sobre las de ella), o con agresiones machistas del día a día de toda mujer (recibir insultos como “puta” cuando rechazamos avances); estos elementos pueden servir para generar una conexión con la audiencia a favor del personaje femenino, o bien pueden alejar a muchos de mother!;  pero en mi caso, terminaron mezclando los niveles de significado que maneja la película.

Desde otro punto de vista, está el concepto de “creación”. ¿El hecho de poder crear algo justifica el hacerlo? El director como creador, a un nivel más personal, podría estar cuestionándose estas cosas. ¿Cuáles son las repercusiones de nuestras creaciones y deberíamos tenerlas en cuenta? El dios Bardem parecería no preocuparse por estas cosas sino que tiene una necesidad de crear y nunca nada le será suficiente. El “nada es suficiente”, además, se presenta como una reflexión a varios niveles: ella da y da, pero para él nunca es suficiente; él crea y crea pero nunca es suficiente; nosotros tomamos y tomamos de la Tierra, pero nunca es suficiente. Entonces, ¿es una crítica contra la sociedad judeo-cristiana patriarcal, es un mensaje anti-capitalista, es una reflexión sobre el poder de la creación o es una defensa del medio ambiente? Probablemente sea todas estas cosas, y de ahí que queda claro que es una película ambiciosa, pero queda en nosotros definir si logra lidiar con todas estas temáticas de forma efectiva o si se queda por el camino.

En mi opinión, a pesar de que considero que Aronofsky está manejando una destreza técnica elevada (cabe mencionar que yo sentí una falta de música para rematar ese ambiente claustrofóbico y repleto de ansiedad de la película, algo así como lo que Jonny Greenwood ha hecho para Paul Thomas Anderson) y que Lawrence está muy efectiva en el papel principal, la película resulta demasiado entreverada -y considerablemente básica- en la presentación de sus temáticas, más como una fábula de terror para atemorizar niños que otra cosa. Eso sí, es de esas películas que da para conversar y resultan más entretenidas de discutir o de escribir que de mirar, por eso sabrán disculpar la verborragia y los spoilers. ¡Ahora a seguirla!

Veredicto: 6/10
IMDb: http://www.imdb.com/title/tt5109784/

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Joy (2015)

Como viene sucediendo cada dos años en esta época, David O. Russell estrenó una nueva película protagonizada por su musa, Jennifer Lawrence. Sus anteriores proyectos con la actriz fueron Silver Linings Playbook y American Hustle, ninguna de ellas una obra maestra pero sí vehículos para que la actriz pudiera encantar a los críticos y al público. Con Joy, sin embargo, parecería notarse el desgaste del dúo.

Joy es la biopic de Joy Mangano, una inventora, emprendedora y empresaria americana que se hizo famosa a principios de los noventas por los artefactos domésticos que creó, que vendía ella misma en un canal de compras por televisión. En poco tiempo, se convirtió en un ícono para las amas de casa americanas, así como una personalidad de la televisión por compras. Lo que hace el film es mostrar un sintético pantallazo de sus inicios, cuando vivía una vida ordinaria repleta de obstáculos, causados en gran parte por su disfuncional familia.

Empiezo mis comentarios admitiendo que no soy fan de David O. Russell, con sus personajes excéntricos, dinámicas intensas y dramas desarrollados en comedia. Además, me está cansando ver las mismas caras de siempre, como la de Jennifer Lawrence, Robert De Niro y Bradley Cooper. Pero si hay algo que hace bien es crear personajes para Lawrence. En Joy, ella nos muestra la actuación más “domada” de sus colaboraciones con el director (la primera vez que interpreta a una persona que está bien mentalmente), pero en la que exhibe con profundidad su increíble talento. Su papel es el de una mujer luchadora, que busca sobrevivir sin perder de vista sus sueños; un rol bastante maduro para sus 25 años.

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Aparte de ser la única actuación destacable, Lawrence es la única razón por la que vale la pena ver Joy. Aunque, para ser justas, también podemos mencionar la participación de Isabella Rossellini, con su interpretación de una seria mujer de negocios, la oposición del personaje principal. También contamos con una actuación trillada del ya desvalorizado De Niro, y al mega secundario Bradley Cooper, que es considerado uno de los protagonistas, ¡a pesar de aparecer en solo un par de escenas!

Pero esto no es culpa de los actores sino del guión, que se asemeja más al de una telenovela latina: todos gritan lo que están pensando y sintiendo, incluso esas cosas tan básicas que ni racionalizamos. Pero todo sea para dramatizar la acción, o mejor dicho, melodramatizar la vida de Joy, que se reduce a giros de la historia que no dan respiro. Como resultado, solo presenciamos momentos de tensión, nada de desarrollo, lo que termina forzando las situaciones y caricaturizando a los personajes. Sumado a esto, el film está narrado por la voz en off de la abuela de Joy, que además de darle un tono similar al de una mala película de Disney, no aporta nada al explicar todo desde el punto de vista de su personaje irrelevante. En definitiva, un guión que quiere transmitir cierta magia pero termina regalando un caos de estilos.

Justo cuando sentimos que la trama está tomando un camino interesante, nos vuelve a decepcionar con un desenlace que se resuelve a las apuradas, un simple repaso de lo que terminó siendo la vida de la protagonista. Esto no solo perjudica a Lawrence, que logra su mejor performance hacia el final (cuando Joy se convierte en la badass que estábamos esperando), sino que tampoco le hace justicia a Joy Mangano ni a las mujeres luchadoras y exitosas. Mostrar los obstáculos y sufrimientos del personaje no basta para inspirarnos; también necesitamos regodearnos con lo que logró. Más cuando al comienzo del film se aclara: Inspired by true stories of daring women. One in particular.

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No ayuda a esta sensación de agobio que la fotografía tenga el mismo tratamiento que otras películas del director (como American Hustle, del mismo cinematógrafo Linus Sandgren), con esa oposición frialdad/calidez resuelta en una luz cálida artificial y fría natural, que deprime más que las injusticias que sufre Joy. Varias de las escenas nos transmiten esa sensación de desolación con paisajes nevados suburbanos y la calidez artificial de un hogar turbio, con una luz que nos recuerda a estados febriles. Por su parte, la selección de banda sonora es extraña. Solo tenemos que hacer referencia a una escena en la que parece escucharse una canción al estilo bolero…

Pero lo que más desorienta de Joy es la elección de Jennifer Lawrence para interpretar a una madre de treinta y tantos años. Esto puede resultar confuso para quien no tiene noción de la edad real de Joy Mangano cuando sucedió todo. Nunca se nos da pistas, ni siquiera envejeciéndola mínimamente con maquillaje porque, ¿para qué arruinar su belleza natural? Por suerte no somos las únicas en darnos cuenta:

Apoyo esta búsqueda de David O. Russell de seguir creando personajes para Jennifer Lawrence, pero para la próxima le pedimos uno más acorde a su edad y que, antes de cumplir con su regla de un estreno cada dos años, se tome un tiempito más de preproducción.

Veredicto: 5/10
IMDb: http://www.imdb.com/title/tt2446980/