Mária Svarbová y sus inquietantes piscinas eslovacas

Al parecer Mária Svarbová es una fotógrafa eslovaca, pero la primera vez que me topé con su obra pensé que era más bien una artista plástica. Es que sus fotografías, en particular la serie que compartimos debajo, están enmarcadas con un nivel de detalle y composición tan preciso que parece irreal. Creo que lo que más me sorprende a mí es lo estáticas que resultan, si bien la fotografía consiste de capturar un instante, no por ello es un arte que carece de movimiento, pero Svarbová logra una calma medio espeluznante, creando atmósferas completamente inertes.

Sus primeros estudios estuvieron relacionados con la conservación y restauración de obras de arte, lo cual le generó un interés por las artes plásticas que definitivamente se ve reflejado en su obra fotográfica. Sus fotos tienen un componente surreal y de ensueño y suelen manejar una paleta de colores de delicados pasteles. A su vez, Svarbová opta por tener humanos casi robóticos en sus fotografías, con expresiones vacías, o más bien, con rostros inexpresivos y desconectados. Son humanos deshumanizados, ya que en parte su idea es presentar la automatización con la que vivimos, la eterna rutina carente de sentido. Yo diría que esta serie hasta tiene algo de clínico, más que escenas de piscinas por momentos parecen hospitales, escenas prístinas pero sin vida.

Su obra es altamente atmosférica, evocativa y minimalista y tiene una cierta pureza que yo encuentro perturbadora, quizás porque el tipo de reflexión que inspira no es del todo alentadora.

Ella misma ha dicho sobre su fotografía: “A partir del re-trabajo del concepto de la fotonovela que se originó a través de una combinación del cine y las historietas, mis fotografías son sucesiones de escenas cortas en las cuales la frontalidad y la ausencia de contrastes eliminan cualquier tipo de dimensión narrativa para dar lugar a la plenitud de la superficie fotográfica.”

Les dejamos su sitio web para que puedan ver sus otros increíbles trabajos: http://www.mariasvarbova.com/ y acá debajo una muestra de su serie “Swimming Pool”.

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Current Mood: aproximaciones a la justicia.

Imaginate que vos no fueras vos. Imaginate a vos mismo desprovisto de todo lo que te hace vos, pero consciente; imaginate en un estado pre-nacimiento, pre-conocimiento de las circunstancias en las que vas a llegar al mundo, circunstancias sobre tu propia identidad: ¿vas a nacer mujer, hombre, ninguno de los dos? ¿Vas a ser blanco, negro, vas a nacer en una familia estrictamente musulmana, o en una familia atea? ¿Vas a nacer rodeado de seres que te quieren o de seres que te desprecian? ¿Vas a nacer en un país pacífico y próspero o en medio de la guerra? ¿Vas a nacer con alguna discapacidad o quizás con un talento excepcional o quizás con una inteligencia promedio? ¿Vas a nacer en un barrio en que te da miedo salir a la calle? ¿Vas a nacer pobre o rico?  En fin, imaginá las circunstancias de tu nacimiento como una lotería, no tenés la menor idea de lo que te va a tocar. En otras palabras, imaginate que tu futuro está oculto por un velo de ignorancia. Así, en ese estado, preguntate, ¿en qué tipo de sociedad te gustaría nacer si no pudieras adivinar tus circunstancias? El velo de ignorancia nos obliga a observar a nuestra sociedad desde un punto de vista objetivo, sin los prejuicios que salen de nuestras circunstancias particulares. Ahora, vista así, ¿qué cambios le hacen falta a la sociedad para que no te dé miedo la lotería de tu nacimiento?

Current Mood: Halloween

Andie Wilkinson(Fotografía: Andie Wilkinson)

Odio cuando mi hermano Charlie se tiene que ir.

Mis padres están todo el tiempo intentando explicarme lo enfermo que está. Dicen que yo tengo suerte de tener un cerebro que tiene químicos que fluyen correctamente, que llegan a sus destinos, como ríos sin represas. Cuando me quejo de lo aburrido que estoy sin un hermanito para jugar, me hacen sentir culpable señalándome el hecho de que el aburrimiento de Charlie sin dudas es mayor que el mío, considerando que a él lo confinan a una habitación oscura de un psiquiátrico.

Siempre les ruego que le den una última oportunidad. Al principio lo hacían, claro. Charlie volvió a casa varias veces, aunque cada una de estas veces fue más corta que la anterior. Todas las veces, sin falta, todo parece comenzar de nuevo. Empezamos a encontrar a los gatos del barrio con los ojos arrancados en el baúl de sus juguetes, las hojas de afeitar de mi padre aparecen en el tobogán de bebés del parque de enfrente, las vitaminas de mamá son reemplazadas por pedazos de pastillas para el lavavajillas. Ahora mis padres están llenos de duda y usan las “últimas oportunidades” muy de vez en cuando. Dicen que su condición lo hace encantador, que le es muy fácil fingir normalidad y engañar a los doctores que lo tratan para que lo dejen salir en rehabilitación. Dicen que para estar a salvo de él, voy a tener que soportar mi aburrimiento.

Odio cuando Charlie se tiene que ir. Me hace tener que fingir ser bueno hasta que vuelva.  

(Traducción de la historia original de horrorinpureform publicada en el subreddit Short Scary Stories.)