PJ Harvey: The Hope Six Demolition Project (2016)

Dejemos algo en claro: PJ Harvey nunca va a hacer un mal disco. Sí, se puede ir a un sonido más mainstream (como en Stories From the City, Stories From the Sea), o lanzar un art album un poco más difícil de escuchar (como White Chalk), pero nunca nos va a aburrir con algo ya hecho, menos por ella misma. Y dejemos otra cosa en claro: PJ es un 10. Sí, tiene discos más geniales que otros, pero su capacidad camaleónica representa ese gran aspiracional para todo artista que se podría resumir por “artistry” (ese concepto que tanto le gusta a Kanye West).

Hace dos años leí que podría llegar a pasar hasta una década para escuchar nuevo material de mi artista favorita. Esta noticia no solo desalentaba a fans como yo, sino también al panorama general de la música, ya que a lo largo de sus 25 años de carrera, Harvey se mantuvo siempre a la vanguardia, y se convirtió en un enigma tanto para la prensa como para el público. ¿Quién es, realmente, Polly Jean Harvey? Probablemente nunca lo sabremos, pero con sus últimos trabajos al menos podemos conocer los temas que le interesan, o mejor dicho, le preocupan.

Volvamos a esa noticia de que PJ no iba a sacar un álbum en muchos años. Bueno, ese rumor pareció evaporarse el año pasado cuando Polly y su banda llevaron a cabo Recording in Progress, una instalación artística en la que el público podía presenciar la grabación del disco a través de un vidrio unidireccional. Esto fue algo inesperado, más viniendo de ella, que siempre fue muy reservada con su proceso de creación. Esta sorpresa, más unos teasers polentosos que vimos a principios de año, nos adelantaban una nueva faceta de Harvey, y la prensa empezó a especular.

Flashforward a abril del 2016: PJ lanza The Hope Six Demolition Project y días después se convierte en el disco más vendido del Reino Unido. Las reviews no son malas, pero tampoco son geniales. Se ve mucha comparación con Let England Shake, varias menciones al “escándalo” por lo que dice en “The Community of Hope” y, sobre todo, una crítica a la falta de profundidad de sus letras.

The Hope Six Demolition Project es un disco distinto, ya con el nombre que parece un trabalenguas y su tapa rústica podemos presentirlo. No es algo que hayamos escuchado antes y no es fácil de digerir la primera vez que entramos en contacto con él. Inspirado en sus viajes por Afganistán, Kosovo y Washington D.C.; muchos críticos estaban esperando que The Hope Six Demolition Project fuera la versión internacional de Let England Shake (¿Let the World Shake?), pero ese no fue el resultado, y ya en el primer track nos queda claro. “The Community of Hope” nos inyecta un extraño optimismo gracias a su melodía alegre, que a pesar de sus cambios de ritmo nos mantiene moviendo la cabeza sin parar. Pero ni bien escuchamos la letra sombría nuestra cabecita empieza a detenerse. Este contraste entre melodías lindas y letras oscuras es un recurso que aparece a lo largo del disco, que acompañado de la inocente voz de Harvey nos llega con una dosis de ironía:

Here’s the Hope Six Demolition Project
stretching down to Benning Road
a well-known pathway of death,
(at least, that’s what I’m told).
Here’s the one sit-down restaurant
in Ward Seven. Nice.
Okay, now this is just drug town,
just zombies, but that’s just life.

– “The Community of Hope”

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Casi todas las letras conservan esa perspectiva de observador, lo que se aleja bastante de las canciones más vivenciales del disco anterior. Este cambio de perspectiva irritó a la crítica, que la acusó de no profundizar en lo que sintió, e incluso, de no plantear soluciones para las atrocidades que veía. ¿Por qué el cambio de perspectiva es visto como un retroceso? ¿No es la gracia que PJ continúe experimentando con nuevas formas de expresión lírica? Lo que más irrita es la condescendencia de la prensa cuando la etiquetan de irresponsable al plantear escenarios complejos desde una posición de outsider, cuando el punto es que ES una outsider. Después de tantos años, uno esperaría que no se la subestimara de esta manera, o por lo menos, que se captara la ironía de algunas de sus letras, como el “(at least, that’s what I’m told).”. Y es que así como investigó algunos de los conflictos bélicos más brutales de Inglaterra para plasmarlos de una manera dolorosa pero hermosa en Let England Shake, literalmente salió a conocer la situación de conflictos actuales para registrar y comunicar lo que vio, sin llenar huecos narrativos. Si bien no terminan siendo las letras más profundas, atrevidas o inteligentes que haya escrito la artista (personalmente, me costó asimilarlas al principio), este inesperado cambio de mirada sorprende, guste o no.

A restlessness took hold my brain,
and questions I could not hold back.
An orange monkey on a chain
on a bleak uneven track

told me that to understand
you must travel back in time.
I took a plane to a foreign land
and said, I’ll write down what I find.

– “The Orange Monkey”

El resultado de su viaje transcontinental son canciones que funcionan como fotografías en las que vemos a la artista en el centro, sumida en la confusión, sin saber qué hacer con lo que está viendo (quizás su respuesta a esto fue grabar el disco). Sumado al material audiovisual que registró su colaborador, el cineasta y fotógrafo Seamus Murphy, los panoramas adquieren realidad y dramatismo. Y a pesar de que tanto en los videos como en las canciones se exponen todo tipo de hechos mundanos pero desoladores, son los niños los grandes protagonistas y la fuente de inspiración (y de desesperación) de Harvey.

Little children, don’t disappear
I heard it was twenty-eight thousand
lost upon a revolving wheel
I heard it was twenty-eight thousand
all that’s left after a year
I heard it was twenty-eight thousand
a faded face, the trace of an ear
I heard it was twenty-eight thousand

– “The Wheel”

Sin duda la voz de PJ ayuda a transmitir la energía de cada uno de los once tracks. En cuestión de segundos, puede ir desde un semi-falsetto que parecería quebrarse en cualquier momento a una nota grave y más tranquila. Además, cuenta con el apoyo del coro masculino de su banda, que le aporta un espíritu de comunidad a un álbum bastante solitario. Precisamente, lo que se destaca de Hope Six es la riqueza de las melodías, distintas atmósferas que conforman un disco gitano, nutrido de instrumentos que brillan en los momentos ideales y guiado por el gancho de versos que no riman pero que la genia de PJ Harvey los hace funcionar.

Al terminar de escuchar Hope Six, uno se puede sentir un poco confundido, con sensaciones encontradas. ¿Es un disco esperanzador, realista o pesimista? Si hay dudas sobre la posición de PJ, podemos seguir la pista de los últimos versos de las canciones, que con dramatismo o ironía cierran el mensaje de cada una de estas complejas composiciones:

They’re gonna’ put a Walmart here. (“The Community of Hope”)

This is how the world will end. (The Ministry of Defence”)

If we haven’t learnt by now / then we’re a sham. (“A Line in the Sand”)

A circle is broken, she says. (“Chain of Keys”)

What will become of us? (“River Anacostia”)

That’s what they want, oh yeah / Money, honey (“The Ministry of Social Affairs”)

And watch them fade out. (“The Wheel”)

Repasemos qué se puede juzgar del último trabajo de Polly: ¿sus notas de viaje transformadas en canciones? ¿Los increíbles instrumentos que nos transportan física y temporalmente? ¿El hecho de que se haya grabado en presencia de cientos de personas? A PJ se le está exigiendo que todo cuadre perfectamente, que continúe en el camino de la excelencia, y encima, que cumpla un rol social. Yo no pido eso. Yo pido que PJ Harvey continúe siendo PJ Harvey, ese camaleón que me sorprende y no me muestra lo que ya probó que sabe hacer, por más que signifique que su nuevo disco me guste un poco menos que otros. A esta altura, no tiene que ser puntuada ni compite con nadie, excepto consigo misma.

Veredicto (escala PJ Harvey): 7/10
Spotify: https://open.spotify.com/album/5IKDqSC2lTcDWRqHUDGgwF

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Un comentario el “PJ Harvey: The Hope Six Demolition Project (2016)

  1. […] de capítulo a capítulo (incluso, para los episodios más dramáticos se utiliza un cover de mi querida PJ Harvey), casi siempre podemos ver un paralelismo entre la canción y lo que vemos en esa primera […]

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