Oscars 2016: Predicciones

Los Oscars son como el mundial de fútbol para los amantes del cine cholulos y los de alma de cincuentón homosexual como yo. Acá hinchamos por nuestra película favorita o por ese actor que nos dio una actuación para el recuerdo. Sabemos que es todo muy cualquiera, lleno de política barata, masturbación hollywoodense, propensidad a la carencia de diversidad y a honrar un cliché tras otro, pero hay algo que es inmensamente irresistible de seguir la temporada de premiaciones y ver su culminación que llega con los premios Oscar. Y si querés darle una extra diversión a la época, siempre te podés arriesgar con predicciones. Aquí están separadas por el que creo que va a ganar, el que debería ganar de los nominados y el que no recibió una nominación pero debería haberla tenido. En algunos casos estas últimas opciones no aplican porque me faltaron cosas por ver, pero la predicción del ganador la hago igual. Bueno, aquí voy, deséenme suerte. (?)

Mejor Película

Esta categoría estuvo bastante divertida. Al principio parecía clarísimo que iba a ganar Spotlight, pero ahora la cosa está entre esta, The Revenant The Big Short, siendo la última mi preferida de las favoritas a ganar. Me embola bastante que la que probablemente gane es la que menos me gustó de todas las nominadas, y, por otra lado, la que más me gustó no tiene ninguna chance. Por otro lado, con la cantidad de mediocridades nominadas, es bastante molesto que Carol, la mejor del año, no haya recibido una mención.

Va a ganar: The Revenant
Debería ganar: Room
Debería haber estado nominada: Carol

Mejor Director

Que tipo que odio Iñárritu. Y encima lo vamos a ver lograr algo que no sucede desde 1950: que un mismo director gane dos años seguidos. Mi preferencia personal es el trabajo íntimo y delicadísimo de Todd Haynes, pero de los nominados me parece que George Miller se merece un reconocimiento por hacer una película de acción completamente inventiva y emocionante.

Va a ganar: Alejandro González Iñárritu por The Revenant
Debería ganar: George Miller por Mad Max: Fury Road
Debería haber estado nominado: Todd Haynes por Carol

Mejor Actor

Lo lamento muchísimo si esto es un poco controversial, y créanme que voy a estar contenta por Leo cuando gane, pero es una pena que no sea una victoria por su actuación, sino por trayectoria. No sé qué tanto de lo que hizo Leo es actuar y qué otro tanto fue soportar… es decir, soportar las arduas condiciones de filmación, todos sabemos que a la Academia le encanta esto. Por otro lado, Fassbender le dio vida a un personaje real que muchísimos conocíamos, aportando matices especiales para cada una de las 3 distintas épocas de su vida. Es la fuerza vital de su película, con una presencia extremadamente magnética y una energía increíble.

Va a ganar: Leonardo DiCaprio por The Revenant
Debería ganar: Michael Fassbender por Steve Jobs
Debería haber estado nominado: Michael B. Jordan por Creed

Mejor Actriz

Este año esta categoría -mi favorita- se destacó por el fraude: tanto Rooney Mara como Alicia Vikander son protagonistas en sus respectivas películas, pero fueron colocadas junto a las actrices de reparto para mejorar sus chances. De cualquier forma, hay varias actuaciones destacables, descartando el divague de la nominación de Jennifer Lawrence por Joy. La indiscutida ganadora y mi preferencia dentro de las nominadas es la joven Brie Larson, a quien ya había amado en Short Term 12, y acá simplemente destroza todo.

Va a ganar: Brie Larson por Room
Debería ganar: Brie Larson por Room
Debería haber estado nominada: Alicia Vikander por The Danish Girl (sí, está nominada para actriz de reparto, pero es fraude)

Mejor Actor de Reparto

Este año esta categoría está bastante pobre, con solo los favoritos brindando actuaciones que me parecen interesantes. El favorito a ganar es Stallone, y no tengo problema con esta victoria porque es una linda interpretación de un personaje conocidísimo y amado por todos y que sigue manteniéndose fuerte tras décadas de existencia. A mí me gustó un poco más la enigmática actuación de Rylance en la de Spielberg, y me quedó apenadísima con el snub de Elba cuando nominaron a horrores como Ruffalo.

Va a ganar: Sylvester Stallone por Creed
Debería ganar: Mark Rylance por Bridge of Spies
Debería haber estado nominado: Idris Elba por Beasts of No Nation

Mejor Actriz de Reparto

Como lo mencioné en Mejor Actriz, esta categoría es bastante cualquiera. Mis favoritas de las nominadas son protagonistas de sus respectivas películas, y es medio injusto ponerlas a competir con otras actrices que tuvieron considerablemente menos tiempo en pantalla para brillar. Pero a pesar del fraude, sería injustísimo no premiar a la mejor actuación del grupo, y esta es sin duda la de Vikander. Curiosamente, mi favorita del año para esta categoría hubiera sido OTRA actuación de Vikander, en la tristemente ignorada Ex Machina.

Va a ganar: Alicia Vikander por The Danish Girl
Debería ganar: Alicia Vikander por The Danish Girl (a pesar del fraude, debería ganar, claro)
Debería haber estado nominada: Alicia Vikander por Ex Machina (no estoy obsesionada, la mujer tuvo tremendo año, ¿qué le voy a hacer?)

Las categorías de guión están casi tan aseguradísimas como el Oscar de Leo.

Mejor Guión Original

Va a ganar: Josh Singer y Tom McCarthy por Spotlight
Debería ganar: Pete Docter, Meg LeFauve, Josh Cooley y Ronnie Del Carmen por Inside Out
Debería haber estado nominado: Yorgos Lanthimos y Efthymis Filippou por The Lobster

Mejor Guión Adaptado

Va a ganar: Charles Randolph y Adam McKay por The Big Short
Debería ganar: Phyllis Nagy por Carol (pero estaré contenta por The Big Short igual)
Debería haber estado nominado: Aaron Sorkin por Steve Jobs

Mejor Película Animada

Va a ganar: Inside Out
Debería ganar: n/a
Debería haber estado nominado: n/a

Mejor Película Extranjera

Va a ganar: Son of Saul
Debería ganar: n/a
Debería haber estado nominado: n/a

Mejor Dirección de Fotografía

Aunque odié The Revenant, la fotografía es magistral, así que Lubezki se prepara para ganar su tercer Oscar SEGUIDO.

Va a ganar: Emmanuel Lubezki por The Revenant
Debería ganar: Emmanuel Lubezki por The Revenant (aunque tengo una debilidad por el trabajo de Roger Deakins en Sicario y las exquisitas composiciones de Edward Lachman en Carol)
Debería haber estado nominado: n/a

Mejor Edición

Siempre está bueno que el filme que se lleve Mejor Película gane Mejor Edición, es lo que tiene más sentido. Sin embargo, la edición de The Revenant es espantosa, así que el ganador segurísimo va a ser merecido.

Va a ganar: Margaret Sixel por Mad Max: Fury Road
Debería ganar: Hank Corwin por The Big Short (pero no tengo problema con que gane Mad Max, que está muy cerca)
Debería haber estado nominado: Joe Walker por Sicario

Estoy tomando una posición algo arriesgada y prediciendo todas las categorías de arte para Mad Max, lo cual sería una postura bastante divertida para que tome la Academia. Suelen ir con las películas de época, pero Mad Max fue tan querida que la veo ganando en este tipo de categorías.

Mejor Diseño de Producción

Va a ganar: Colin Gibson, Katie Sharrock y Lisa Thompson por Mad Max: Fury Road
Debería ganar: Colin Gibson, Katie Sharrock y Lisa Thompson por Mad Max: Fury Road
Debería haber estado nominado: n/a

Mejor Diseño de Vestuario

Va a ganar: Jenny Beaven por Mad Max: Fury Road
Debería ganar: Jenny Beaven por Mad Max: Fury Road
Debería haber estado nominado: n/a

Mejor Maquillaje

Va a ganar: Lesley Vanderwalt, Damian Martin y Elka Wardega por Mad Max: Fury Road
Debería ganar: Lesley Vanderwalt, Damian Martin y Elka Wardega por Mad Max: Fury Road
Debería haber estado nominado: n/a

Mejor Banda Sonora Original

Si bien amo a Morricone y me gustó mucho su trabajo para The Hateful Eight, me parece un ganador muy poco inspirado. Preferiría toda la vida que gane el trabajo de Jóhannsson, que contribuyó enormemente con la atmósfera de tensión y horror de Sicario o la belleza que compuso Burwell, inolvidable y súper emotiva.

Va a ganar: Ennio Morricone por The Hateful Eight
Debería ganar: Jóhann Jóhannsson por Sicario (o Carter Burwell por Carol, ¡qué difícil!)
Debería haber estado nominado: n/a

Mejor Canción Original

Va a ganar: “Til It Happens to You” de Lady Gaga (The Hunting Ground)
Debería ganar: n/a
Debería haber estado nominado: n/a

Dificilísimo sonido, están ambas entre Revenant Mad Max, yo prefiero esta última para ambas, pero predigo una y una porque realmente está muy cerca.

Mejor Sonido

Va a ganar: Jon Taylor, Frank A. Montaño, Randy Thom y Chris Duesterdiek por The Revenant
Debería ganar: Ben Osmo, Chris Jenkins y Gregg Rudloff por Mad Max: Fury Road
Debería haber estado nominado: n/a

Mejor Edición de Sonido

Va a ganar: Mark Mangini y David White por Mad Max: Fury Road
Debería ganar: Mark Mangini y David White por Mad Max: Fury Road
Debería haber estado nominado: n/a

Mejor Efectos Especiales

Re podría ir a The Revenant con su inolvidable oso, o incluso a Mad Max, pero le quiero tirar una chance a Star Wars.

Va a ganar: Matthew Wood y David Acord por Star Wars: Episode VII – The Force Awakens
Debería ganar: n/a
Debería haber estado nominado: n/a

Mejor Documental

Va a ganar: Amy
Debería ganar: n/a
Debería haber estado nominado: n/a

Mejor Corto Documental

Va a ganar: Claude Lanzmann: Spectres of the Shoah
Debería ganar: n/a
Debería haber estado nominado: n/a

Mejor Corto Animado

Va a ganar: World of Tomorrow
Debería ganar: n/a
Debería haber estado nominado: n/a

Mejor Corto

Va a ganar: Shok
Debería ganar: n/a
Debería haber estado nominado: n/a

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Carol (2015)

Venía decepcionada de esta temporada de premios, mirando películas mayoritariamente mediocres, contentándome con los débiles sentimientos que estas provocaban en mí, soñando con algo más, algo que me despertara de este sopor y me conquistara por completo: así llegó Carol a mi vida. Así, también, llegó Carol a la vida de la joven Therese, y en ambos casos, fue un camino de ida. Carol retrata la relación entre la joven Therese, una chica que aún se está encontrando a sí misma, una aficionada a la fotografía que trabaja vendiendo muñecas en un department store de Manhattan y Carol, una señora adinerada y de buena familia, casada con un hombre a quien (ya) no ama. Se conocen por casualidad cuando Carol visita la tienda en que trabaja Therese para comprarle un regalo de Navidad a su hija, pero ya desde ese momento puede sentirse la fuerte atracción que hay entre las dos mujeres.

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Todo esto se sitúa en el contexto de la Nueva York de los años 50, hermosamente recreado en su diseño de producción y vestuario, en plena época de fiestas, cuando los corazones están más vulnerables y todo se sobre-dimensiona hasta los extremos. Pero la película jamás desciende al exceso, su encanto está en la sutileza y la moderación. No se me podría ocurrir un mejor director para comandar la adaptación al cine de la novela de Patricia Highsmith: las credenciales de Todd Haynes, después de todo, incluyen el elegantísimo melodrama Far From Heaven, que también se contextualiza en la misma época. Pero mientras que en Far From Heaven Haynes decide homenajear el estilo del director de melodramas por excelencia, Douglas Sirk, en el caso de Carol decide ir por otro camino: aquí, su inspiración parece venir de películas como Brief Encounter, en donde pasionales sentimientos se expresaban a través de gestos y miradas, de lugares compartidos pero cuerpos separados, entre los que uno podía adivinar invisibles partículas de atracción pujando con todas sus fuerzas para acercarlos entre sí.

Así va naciendo el lenguaje romántico que crea Haynes en Carol, donde el diálogo va pasando de ser declaraciones disfrazadas a confesiones directas. Desde el principio vemos como una mano apoyándose en un hombro puede no ser nada viniendo de la persona equivocada o puede encender todo nuestro cuerpo como un desfibrilador devolviéndole la vida a un muerto. Pero una historia de amor no es nada sin sus protagonistas, y en Carol, ambas hacen de sus personajes, personas. Rooney Mara en el papel de Therese le da una dulzura y una inocencia tan encantadora que no nos sorprende un segundo que Carol se vea enamorada. A menudo se la muestra encuadrada en marcos artificiales, vista a través de vidrios, desde esquinas de la pantalla a distancia, siempre mediando algo entre nosotros y ella, puesto que Therese al principio no es todavía la completa manifestación de su ser, todavía es una chica que no sabe lo que quiere y le dice que sí a todo, permitiéndole a otros tomar las decisiones por ella. Es esta presentación del personaje lo que, en parte, hace que el final sea tan satisfactorio: sin entrar en detalles, ver a Therese tomando una decisión, ya segura de quién es y lo que quiere, nos recompensa como audiencia. Carol, por el contrario, es una mujer que sabe lo que quiere y que va a buscarlo, pero jamás roba lo que no se le ofrece. Lo fascinante de Carol es lo segura que está de sí misma, ella no debe encontrarse, pero sí reafirmarse. Su situación es durísima y a pesar de toda su seguridad no teme mostrarse vulnerable, no tiene miedo a ocultar su miseria incluso en esos delicadísimos primeros momentos de una seducción. Pero Therese jamás le rehuye, jamás le teme a su vulnerabilidad. Es en estos entendimientos, en este compañerismo, en esta aceptación del otro por completo que Carol se eleva por sobre muchísimas películas de amor, universalizando la historia para representar a cualquiera que haya estado enamorado de verdad.

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El guión de Phyllis Nagy es mesurado y absolutamente compasivo para con todos sus personajes. A pesar de que el amor de Carol y Therese tiene muchos obstáculos por superar, jamás tiene enemigos. Hay personas que salen lastimadas y personas que lastiman, pero no hay adversarios. Los hombres de la historia, tanto el ex-novio de Therese como el marido de Carol, jamás son villanizados. Tampoco recaen en los cansinos juicios de valor sobre orientaciones sexuales, en mayor y menor medida dirán y harán alguna cosa cuestionable, como también lo hacen nuestras protagonistas, pero jamás dejan de ser personas que se quieren entre sí. En el meollo de todo esto está la batalla por la custodia de la hija de Carol, su marido Harge (Kyle Chandler) la planea usar como su arma para recuperar a su esposa. Aquí me gustaría hacer una confesión: estamos tan acostumbrados al rol demoníaco que tienen los hombres en estas películas que en más de una escena me esperaba alguna tragedia, un acto imperdonable que lo convirtiera en el antagonista de la película y que despertara nuestro odio: pero afortunadamente, en Carol no es necesario exagerar ningún infortunio, victimizar a ningún personaje ni villanizar a ningún otro, en Carol basta con tener seres humanos actuando como seres humanos.

Es tan sensible el guión y tan íntima la dirección que no podemos evitar enamorarnos de sus protagonistas y su historia. Sus sentimientos van desarrollándose de manera tan orgánica que como audiencia nos termina involucrando completamente. Hacía mucho tiempo que no gritaba un “¡noooo!” cuando alguna de las vueltas del guión les pone un nuevo obstáculo en su camino. Nos hace querer verlas triunfar. Esto también es gracias a la inmejorable química que hay entre las actrices: la atracción que hay entra ambas es casi hasta palpable. Pero Haynes se toma su tiempo en acercarlas, haciéndonos partícipes de sus momentos de intimidad que va in crescendo de maneras deliciosas. Ya hablé de la dulzura de Mara, pero Cate Blanchett está completamente en otro nivel. Uno la ve siempre como la ve Therese, quizás por eso el nombre de la película sea Carol, porque nos obliga a tomar la perspectiva de Mara, y de esta manera, nos es imposible no enamorarnos. Desde su primera aparición Blanchett es completamente hechizante: domina la pantalla con la soltura y elegancia de una mujer que saber perfectamente quién es pero jamás se distancia de su humanidad, jamás se torna fría e impenetrable, este es su mayor encanto, se deja ver en su vulnerabilidad total sin convertirse en un personaje trágico ni patético: es difícil ver el balance astronómico que realiza Blanchett en este papel, pero es difícil verlo porque no tiene costuras ni parches, su Carol es una persona tan bien construida que parece mentira que sea ficción.

Carol - 2015

Con Carol, Haynes tiene una visión muy clara: todos los elementos de la película son armoniosos y parecen apostar a lo mismo: contar una historia de amor, sin artificio, sin manipulación de audiencia, sin los clichés a los que estamos acostumbrados, a la tragedia innecesaria, a los grandes gestos hollywoodenses, a la construcción de una relación a través de la contraposición con un antagonista, a la forzada compasión por lo imposible de su amor, por ser dos mujeres en una época que no las aceptaba; Haynes se rehúsa a usar ninguno de estos trucos, lo único que quiere es que nos enamoremos. Así es que cada encuadre parece una fotografía, así es que las actuaciones del elenco son sentidas, compasivas, humanas, así es que las escenas de sexo no están para vender entradas, son al mismo tiempo tiernas y eróticas, así es que la música de Carter Burwell es romántica pero no empalagosa (por momentos muy similar al inolvidable trabajo de Philip Glass para Las Horas), con esos acordes de harpa arrancándonos lágrimas de emoción hasta el final. En conclusión, queda preguntarnos: ¿cómo saber si una película romántica dio resultado? Fácil: nos hace añorar estar enamorados. Carol logra exactamente esto.

Veredicto: 9/10
IMDb: http://www.imdb.com/title/tt2402927/

Love songs: Club Silencio style

Cortito y al pie: se viene San Valentín. Nos pareció copado hablar de nuestras canciones favoritas sobre el gran tema del mes: EL AMOR. Oh sí. Hay de todo, ¡prepárense!


LAS 10 DE SCARLETT

“The Limit to your Love” – Feist
Además de tener mis vocales favoritos de cualquier canción que haya existido, las imágenes de la letra son extremadamente poderosas. Es la historia de una persona que ve hasta dónde llega el amor del otro pero no puede evitar amarlo igual, con todos los problemas que le da, con todos sus gestos y expresiones que denotan que algo le falta. Ella, sin embargo, concluye que no hay con qué darle, porque ella está completamente rendida a un amor sin límites por el otro, a pesar de que el sentimiento no sea del todo recíproco. La letra en sí no es nada sin las caricias vocales de Feist, ella le impone significado y sentimiento a cada sílaba, decorándolas, alargándolas y acortándolas donde producen más impacto. Comienza con tonos de optimismo pero luego, tanto la música como su voz descienden a una melodía más triste y melancólica. La conclusión, esa realización de que su amor no tiene límites, es devastadora: no hay duda en su voz y hasta parece no haber tanta lamentación, elevando la última sílaba a algo hermoso y sublime.

Versos favoritos: I can’t read your smile / It should be written on your face

“Lo que quieras” – Dënver
Para mí esta canción define al amor adolescente, esas ganas de demostrar lo que uno siente con grandes gestos, de probarse a uno mismo hasta dónde podemos llegar para mostrarle nuestro amor al amado y el poder que nos da de creer que somos capaces de cualquier cosa. Ah, ¿pero qué pasa cuando el otro no quiere nada de nosotros? ¿Cómo, entonces, se ama? Quizás haya algo de inmadurez en esto, algo de no poder tolerar la tranquilidad de amar a alguien que ya está completo, que no necesita nada de nosotros; nos sentimos inútiles, como que no tenemos nada para ofrecerle. La música, por su lado, tiene algo de juguetona, pero detrás están las cuerdas que la transportan a un lugar más glorioso. Las voces son inocentes, dulces pero sencillas, porque la expresión del sentimiento viene por otro lado. Al final aparecen las trompetas casi como en una fanfarria, celebrando el sentimiento a pesar de los males que nos puede traer.

Versos favoritos: Y si quieres matar a todos aprenderé hacer bombas nucleares

“At My Most Beautiful” – R.E.M. 
Creo que esta es la canción más tierna de la historia. La música es hermosa, el piano nos conquista desde su primera nota y las percusiones esporádicas refuerzan y enfatizan los momentos justos. La voz de Michael Stipe es dulce pero jamás empalagosa. Esta trata sobre las cosas del día a día de una relación y las imágenes que usa son encantadoras: tiene esa mezcla de tierno, cursi y un poco gracioso, ese sentimiento de afecto mezclado con humor que -para mí- es una de las manifestaciones más interesantes del amor. Lo que más me gusta de la canción es lo extremadamente sencillos de algunos de sus versos pero lo impactantes que resultan: I’ve found a way to make you smile, esta declaración con la que empieza, como que esto es todo lo que importa en el mundo, es muy fuerte y su título, un verso que también aparece en la canción, “At My Most Beautiful”, habla de la forma en que el amor nos eleva a algo más, de como él se siente en su mejor momento cuando puede manifestar su amor por la otra persona. No podés competir contra esto, che.

Versos favoritos: You always say your name / Like I wouldn’t know it’s you

“Maps” – Yeah Yeah Yeahs
Sencilla, repetitiva, devastadora. “MAPS” significa My Angus Please Stay, una canción que le dedicaba Karen O a su novio cuando este se iba de gira. ¿Qué tiene que ver con mi vida? Poco y nada, pero el dolor en la voz de la cantante, el wait en tono de ruego, deseando con toda fibra de su ser que se quede con ella: ¿quién no sintió esa desesperación, en la cúspide del enamoramiento, de no soportar que el otro se separe de vos, aunque sea por un momento?; ¿quién no sintió que nada ni nadie de la vida podrá darle el amor que le damos nosotros? La forma en que los instrumentos se van sumando de a uno y reiteran los mismos acordes hasta los coros, en los que el narrador quiere sonar más convincente, construyen una narrativa inolvidable. La reiteración, también, refuerza el dolor, porque este es un sentimiento que la cantante vive una y otra vez.

Versos favoritos: Wait, they don’t love you like I love you

“I Don’t Want to Get Over You” – The Magnetic Fields
Elegir una sola canción de amor de Magnetic Fields es una tarea casi imposible: después de todo, el tipo tiene un disco que se llama 69 Love Songs y demás está decir que el título es literal. Pero elegí esta -una de mis favoritas- porque describe un sentimiento asociado al amor que he experimentado y que creo que no es tan protagonista como otras temáticas relacionadas a este sentimiento. Esta trata de una persona terca, una persona que se rehúsa a desenamorarse. La letra es HILARANTE de principio a fin. Pero lo fascinante es esa observación sobre lo adictivo que es el amor, lo difícil que es renunciar a él. Quizás ya no se trate de estar enamorado del otro, sino de estar enamorado, de darle un sentido a la vida, ¿y qué sentido es más grandioso y sublime que el amor? Es entendible por qué no quiere renunciar a él. La voz grave y apática de Stephen Merritt conjuga a la perfección con la acidez de la letra, pero la música no cede por completo a la oscuridad, es una melodía alegre pero distorsionada.

Versos favoritos: Or I could make a career of being blue / I could dress in black and read Camus

“I Know It’s Over” – The Smiths
Para mí esta es la canción definitiva de breakup. Tanto que -si bien es una de mis canciones favoritas en el mundo- no la puedo escuchar muy a menudo, pero hubo más de una época en que la gasté. Morrissey tiene una forma fascinante de relatar este sentimiento. Las imágenes y símbolos que utiliza son extremadamente variados pero a cuál más efectivo. La imagen que se repite más veces es la de la tierra cayendo en su rostro, comparando la sensación de desesperación que produce una ruptura con la muerte y el entierro. Es oscura, dramática y extremadamente Moz. Luego están los versos dedicados a otras parejas felices, trayendo a la mente, quizás, esa tendencia a la comparación a la que somos más vulnerables cuando vivimos una ruptura. Y lo más importante de todo, la recurrente lástima por uno mismo: en particular, para mí habla de la batalla que tiene el ego contra la realización de que uno no es querido, esa conversación que tiene consigo mismo, contraponiendo todas sus mejores cualidades con lo solo que está en el mundo, ese fatalismo que lo lleva a concluir que el amor será un sentimiento hermoso, pero por ahora, no es para él. La voz de Morrissey es intensa y profunda, una queja, hasta casi un llanto, y las guitarra de Marr acompaña con sublime belleza.

Versos favoritos: It’s so easy to laugh / It’s so easy to hate / It takes guts to be gentle and kind

“Call Your Girlfriend” – Robyn
Esta es la definición de una canción pop perfecta. Pero es mucho más que eso, para empezar tiene una de las perspectivas más interesantes de un canción de amor que jamás haya escuchado. Después de todo, la narradora es la amante y no la novia. La letra se trata de Robyn aconsejando a su amante sobre cómo dejar a su novia, pero lo interesante es que nunca es ni por meterle presión ni con ningún tipo de maldad. Al contrario, es como si Robyn misma haya vivido esa situación y sabe cuáles son las palabras y formas perfectas para hacerlo bien. Ella ya ha sido abandonada por alguien que amaba y sabe cómo duele, sabe cómo se siente. Mi parte favorita es cuando le quiere aconsejar a la novia que no repiense todas las cosas que le dijo su novio buscando significados ocultos; porque las cosas no van a tener sentido ahora, pero algún día su corazón va a sanar. La música es un excelente balance entre bailable y tristona, logrando un punto medio que pocos temas “dance” han alcanzado. Además, el video de Robyn bailando es ÉPICO.

Versos favoritos: Don’t you tell her how I give you something that you never even knew you missed

“Your Lips Are Red” – St. Vincent
Esta es una canción más oscura. Tiene una narrativa más ambigua y considerablemente más turbia. La música acompaña y comunica incluso más que la letra. Annie ha hablado de que esta canción es una “balada de homicidio”, muy a lo Nick Cave. La letra se puede entender de varias formas, pero los versos definitivamente tienen que ser leídos en la forma en que se complementan con la música: al principio apreciamos sentimientos negativos de parte del narrador hacia la persona amada, los colores rojo y negro pululan por la narrativa, indicando pasionales y oscuros sentimientos. Finalmente el narrador no se puede contener y decide sellar los labios rojos de su amante pare siempre. Pero aquí llega la parte más brillante de la canción: el quiebre en la narrativa, de repente la música que iba creciendo en dramatismo y violencia cambia. Ahora la música nos conmueve, es delicada y dulce, mientras el narrador admira la blanquísima piel de su amante. ¿Se habrá arrepentido de seguir sus impulsos? ¿O será la piel -su perfección- lo que la llevó a la violencia?

Versos favoritos: Your skin’s so fair / Your skin’s so fair its not fair

“Shadowboxer” – Fiona Apple
Como me pasó con otros artistas, elegir una canción de Fiona que trate de amor es muy difícil, tiene muchas y de perspectivas y temáticas tan variadas como fascinantes. Esta en particular es una de las que más me conmueven. La voz de Fiona en el primer single de su disco debut es deliciosa, todavía no desaforada como en sus siguientes trabajos pero mostrando su gran versatilidad: sus graves profundos, sus altos dolorosos, la forma en que juega con las palabras en su boca, llenándolas de significado, pausando en los momentos justos para enfatizar lo que quiere comunicar. Y bueno, la historia que cuenta es devastadora. Habla de esos crueles momentos en que la persona de la que nos enamoramos juega con nuestros sentimientos. Ella lo ama, él ya no, pero insiste e insiste con ser amigos, confundiéndola en el proceso. La hace luchar en la oscuridad, contra sus sentimientos, contra las señales ambiguas del otro. Pero ella sabe que no puede volver a caer en sus juegos. La música es triste, puesta al servicio de la historia, y el piano es inconfundiblemente Fiona.

Versos favoritos: So darlin’, I just want to say / Just in case I don’t come through / I was on to every play / I just wanted you

“Love” – Mica Levi
Dudé bastante sobre si incluir una canción que fuera solamente instrumental, pero no podía dejar esta belleza de lado. Esta es una clara demostración del poder narrativo que puede tener la música, la mejor manera de escucharla es sumergirse completamente en ella, dejando afuera todo lo demás, porque es una canción que te sobrecoge por completo, muy similar a lo que pasa cuando estás enamorado. Los primeros minutos los relaciono con el enamoramiento en sí, con el momento de idealización que hacemos sobre el amado, pero cuando comienzan a aparecer los graves, se introducen los primeros problemas, los primeros quiebres a nuestra idealización; luego es una explosión de sentimientos que todo lo abarcan, la entrega total, cuando ya estás completamente sumergido bajo el agua. Escuchando esta canción de repente todo se convierte en más hermoso, pero también en más doloroso, porque los sentimientos más profundos siempre tienen ese elemento contradictorio. Y luego, finalmente, llega la aceptación.

 

LAS 10 DE CAMILA

“Into My Arms” – Nick Cave and the Bad Seeds
Esta es probablemente la canción más romántica que escuché en mi vida, con una melodía que me conmueve hasta el llanto y una letra que apunta directo a mi alma. Acá el genio de Nick Cave no da vueltas con metáforas complejas o una narrativa atrapante; el mensaje es claro y va dirigido a una persona muy especial en su vida. Siempre que termino de escucharla pienso: ¿puede haber algo más increíble que te escriban esta canción? ¿Y que el autor sea Nick Cave? Me desmayo. Admito que parte de mi fascinación con “Into My Arms” es que hay una chance de que sea sobre la relación que tuvo con PJ Harvey, pero no importa en realidad sobre quién es, sino a quién se le puede dedicar. Y es que va más allá de trasmitir un sentimiento, nos ilustra el amor perfecto: esto es lo que sentís cuando llegás al tope del enamoramiento. Con su hermosa letra, Nick Cave reafirma su posición como uno de los mejores cantautores de la historia y contradice a todos los que lo reducen a las tinieblas. Si algún día me llego a casar, nada de vals, “Into My Arms” de una para bailar abrazada junto a mi pareja mirándonos a los ojos.

Versos favoritos: I don’t believe in an interventionist God / But I know, darling, that you do / But if I did I would kneel down and ask Him / Not to intervene when it came to you

“There Is a Light That Never Goes Out” – The Smiths
Ya hablé del posible significado de esta canción, pero ahora me enfoco en su aspecto puramente romántico. Relaciono lo que canta mi querido Morrissey con la euforia que uno siente al enamorarse, y sobre todo, con esos instantes en la vida en los que detenés lo que estás haciendo, mirás a esa hermosa persona a lado tuyo y pensás en todo lo que significa para vos, ese momento revelador en el que te enterás que la vida sí puede ser bella. Y cuando te das cuenta de eso eso ya nada importa; ni el pasado ni el presente, ni los problemas ni las soluciones, porque nunca te sentiste tan vivo como en ese preciso momento. Claro que la letra tiene un componente trágico, pero necesitamos la oscuridad de nuestra existencia para reconocer y celebrar lo que sentimos en esos instantes, que parecen eliminar todo lo malo y llenarnos de esperanza y sentido.

Versos favoritos: To die by your side / Is such a heavenly way to die

“Love Ridden” – Fiona Apple
Tenía 11 años la primera vez que escuché el When the Pawn… de Fiona Apple. Me acuerdo que llegaba del colegio, lo ponía en el discman, me iba a la terraza de mi casa y practicaba las canciones siguiendo las letras del folletito del CD. Si bien “Love Ridden” no era mi favorita, con el tiempo (obviamente, ¡tenía 11 años!) me llegó a conmover hasta llorar desconsoladamente. Lo curioso es que nunca experimenté lo que Fiona expresa, pero de cierta manera entiendo exactamente a lo que se refiere, claro que ayuda la vulnerabilidad con la que la canta. Una canción que habla de la pérdida del amor desde un punto de vista maduro y realista, el destino de la gran mayoría de las relaciones perdidas.

Versos favoritos: Only kisses on the cheek from now on / And in a little while, we’ll only have to wave

“Ever Fallen in Love (With Someone You Shouldn’t’ve)” – The Buzzcocks
Me hace acordar a los tiempos de mi primer amor, cuando la escuchaba una y otra vez moviendo la cabeza al ritmo de las guitarras. Claramente no era la letra la que reflejaba lo que estaba sintiendo, sino su ritmo desaforado, que me ayudaba a liberar esa sensación de ebullición que tenemos cuando nos gusta alguien. Se ve que la escuché demasiadas veces ya que se transformó en algo representativo de esa época de mi vida, en la que creía estar enamorada por primera vez y sentía la energía demoledora con toques de vértigo que puede palparse en la canción. Hoy en día me encanta escucharla, porque si bien mis sentimientos hacia esa persona del pasado cambiaron drásticamente, me trae de vuelta la ingenuidad y euforia de mi adolescencia. Lo irónico es que, con el título y la letra, los Buzzcocks ya me estaban advirtiendo que el asunto no iba a terminar lindo.

Versos favoritos: And we won’t be together much longer / Unless we realize that we are the same

“Unfinished Sympathy” – Massive Attack
Llega el coro y no sé si empezar a bailar o a ponerme a llorar, y es que la unión entre la música y la letra transmiten sensaciones encontradas, una mezcla de vigor y tristeza, una intensidad que capta la atención de nuestra mente y corazón. La letra me recuerda a ese miedo que tenemos cuando nos estamos enamorando de alguien con quien en realidad no hemos dado ningún paso adelante. Pero no me refiero al miedo de terminar herido, sino al de no arriesgarse, el peor escenario de todos. Sí, a veces sufrimos al funcionar como una máquina de pensar cuando nos enamoramos, pero personalmente no querría que fuera de otra manera.

Versos favoritos: The curiousness of your potential kiss / Has got my mind and body aching

“With Or Without You” – U2
Una de las baladas más lindas, de esas canciones que nos recuerdan que en realidad U2 es una buena banda, a pesar de cierta opinión popular instaurada. Cuando la escucho, siento que la melodía me acaricia el corazón, la voz de Bono lo raspa y la letra termina perforándolo. “With Or Without You” siempre me hizo pensar en el lugar que ocupa el amor en la vida y cómo lo dimensionamos. ¿Es lo más importante? ¿Es todo lo que necesitamos? No relacionaría lo que canta Bono específicamente con una relación amorosa, sino con una más espiritual, una conexión de fe con algo. Tanto se habló y puede hablarse del amor, pero lo que hace U2 con esta canción es recordarnos que, por más hermoso que sea, es imperfecto, es doloroso y, además, no te completa.

Versos favoritos: Through the storm we reach the shore / Give it all but I want more / And I’m waiting for you

“Tender” – Blur
¿Quién no se emociona con esta canción? Ya sea con la dulzura de la melodía o con el imponente coro góspel que acompaña a Damon Albarn y Graham Coxon, uno se siente acompañando al escucharla (y al cantarla junto al coro, por qué no). “Tender” siempre hizo sentirme parte de algo, me inyecta optimismo y me saca una sonrisa hasta en mis momentos de mayor cinismo. Se trata de celebrar cada mínimo acto de amor, por más simple que parezca, porque sabemos que amar y ser amados es la mejor sensación del mundo, a veces solo necesitamos del otro para darnos cuenta.

Versos favoritos: Tender is my heart / I’m screwing up my life / Lord I need to find / Someone who can heal my mind

“Temptation” – New Order
Cada vez que la escucho me hace acordar a la escena de Trainspotting en la que Mark está postrado en su cama con tremendo síndrome de abstinencia y Diane le canta: Oh, you’ve got green eyes / Oh, you’ve got blue eyes / Oh, you’ve got grey eyes / And I’ve never seen anyone quite like you before. Sí, bueno, no es una escena romántica, pero la ternura con la que la canta tanto ella como Bernard Sumner me transmite una dulzura de ensueño. Probablemente viene de su melodía y de la delicadeza de ciertos versos, que en realidad pueden ser interpretados de una manera totalmente distinta (relacionándolos a la droga, qué raro…). De todas formas, “Temptation” me revela algo más que la evolución de lo que uno siente hacia otra persona; me hace reflexionar sobre el valor propio, ya sea en relación a un vínculo o al papel que uno mismo ocupa en su propia vida. Los anti San Valentín pueden optar por cantar: Tonight I think I’ll walk alone / I’ll find my soul as I go home.

Versos favoritos: From time to time, I find I’ve lost some need / That was urgent to myself, I do believe

“Ava Adore” – The Smashing Pumpkins
Una de mis canciones favoritas, por su energía, por la perversidad con la que la canta Billy Corgan y por el mensaje obtuso que transmite. ¿Es un amor obsesivo? ¿Habla de alguien que existe? Si bien la música y la voz me transmiten una especie de lujuria sin límites, a la letra la asocio con la búsqueda de esa persona perfecta que puede satisfacer todas nuestras necesidades, alguien que en definitiva no existe. Pero más allá de eso, siempre me queda una duda con “Ava Adore”: ¿lo que plantea Billy es lo más sensacional o lo más destructivo que podés llegar a tener con alguien? Ay, ¡amar en los tiempos de The Smashing Pumpkins!

Versos favoritos: In you I feel so dirty, in you I crash cars / In you I feel so pretty, in you I taste God / We must never be apart

“Never Tear Us Apart” – INXS
Los violines del comienzo ya nos marcan el tono del resto de la canción: aprontate para que se te ponga la piel de gallina. A pesar del sentimiento melancólico que transmite, considero que el mensaje es esperanzador. Ya sea que interpretes que trata de la conexión instantánea entre dos personas opuestas o cómo crecemos al amar, se puede hacer uso de esta canción para todo tipo de relación y ocasión importante (es la que sonaba de fondo en el funeral de Hutchence). Una gran elección para los románticos que quieran bailar una lenta sin necesidad de caer en la simpleza de lo cursi.

Versos favoritos: I told you / That we could fly / ‘Cause we all have wings / But some of us don’t know why

The Revenant (2015)

Lunes de Carnaval. La ciudad desierta. 18:50 horas. La pantalla más grande de todo el cine. La certeza de laburo al día siguiente, un día que casi nadie trabaja. La certeza, también, de lo que nos esperaba: 2.5 horas de tortura, miseria y Leo arrastrándose por los pisos para que le den su Oscar de una vez. ¿El veredicto? Les damos un adelanto: nuestras opiniones promedian el 5/10.

La opinión de Scarlett

Tras una mini introducción que intenta lograr -fallidamente- una vibra de ensueño, arranca la película, en medio de la acción. Vemos a un grupo de exploradores en una misión por recolectar pieles que se ve emboscada por una tribu de Rees. Estos los obligan a una rápida retirada guiados por Hugh Glass (DiCaprio), el hombre que conoce esos territorios como la palma de su mano. Desafortunadamente para Hugh y para el resto del grupo, poco después de esta retirada Glass es brutalmente atacado por un oso y, eventualmente, abandonado a su suerte.

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La película es una historia de venganza. ¿Pero qué elemento es fundamental para que funcione una película de venganza? Que te importe un carajo lo que le pase al protagonista y logres ponerte de su lado. Cuando ya vas hora y media viendo a Glass pasando de tortura en tortura, de situación nefasta a situación más nefasta, las únicas cosas que se te pasan por la cabeza son: 1) ¿Cómo no se murió todavía? y 2) ¿Por qué me importa que logre su cometido? Bueno, la respuesta para la segunda pregunta podría ser para que termine la película de una vez. El problema es que el componente emocional del filme, que debía haber sido la fuerza motora de la historia, directamente no existe, porque los creadores jamás se tomaron el tiempo (¡de sus 2.5 horas de película!) para desarrollarlo.

Al ser incapaz de comprometerme con el viaje emocional del personaje, quedaba apreciar las otras cosas de la película. Lubezki (el director de fotografía) es un maestro, eso está claro, hay algunas secuencias -en particular las de acción- que verdaderamente te vuelan la cabeza. Pero luego tenemos la visión del director, ¿qué es lo que quería hacer Iñárritu? ¿Cómo es que por un lado se nota que quiere poner a la naturaleza como protagonista y sin embargo su mirada jamás es ni lo suficientemente contemplativa ni, en general, lo suficientemente aterradora? Había algunas imágenes majestuosas, pero para eso tenemos Discovery Channel, no eran ni poéticas (podría aprender de Malick) ni implacable (que le pregunte a Herzog cómo hacer). Hablando de Malick, esas secuencias de ensueño, ese misticismo poco logrado que intentó mechar de vez en cuando, como para elevar la película a algo sublime, como para darle un sentido al nombre de la película, esas escenas eran puro artificio: de nuevo, no eran ni visualmente poéticas -cosa de transmitirnos una sensación a través de lo estético- ni emocionalmente resonantes -porque el desarrollo de personajes se quedó en los números negativos.

De esto último se desprende que el guión es patético: más que guión lo que imagino es una especie de desarrollo de trama alrededor de la cual Iñárritu podía construir su recargadísima y agrandadísima visión. La historia es simple, ese no es el problema, el problema es que es inverosímil, superficial y cero emocionante. Esto no le da mucho con lo que trabajar al pobre Leo: su actuación es puro gruñidos y miradas de sufrimiento -aclaro, las hace muy bien y yo a él lo amo, pero no tiene mucho para hacer-; Hardy, por su parte, está correcto, no se le entiende nada con ese acento, lo cual para mí lo acerca un poco a territorio de villano caricatura (Bane, ¿eres tú?), pero se le perdona porque es carismático; y luego estaba el capitán, que es medio boludito pero con buenas intenciones, así que ahí lo tienen, el grupito de personajes más unidimensionales que podrían desear: el héroe damnificado buscando venganza; el villano no-arrepentido sin ninguna característica redimible y el ingenuo capitán bienintencionado.

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¿Y saben qué? Capaz que todo esto no hubiera importado demasiado si la película no fuera un reverendo embole. Ese ego hinchado de Iñárritu se cuela por su trabajo alargando la película una hora más de lo que ameritaba y con un sentido del ritmo atroz, cortando todas las escenas que podrían habernos dado una entrada emocional a la historia y acumulando escena tras escena de situaciones cada vez más inverosímiles cuyo único fin parece ser alardear la destreza técnica del equipo e impresionar con su gore de autor. La clave de todo esto está en que si decidís interrumpir la película para estirar las piernas y luego más tarde para buscar más pop y luego más tarde para ir al baño y luego más tarde para llamar a tu abuela porque es el cumpleaños, cuando volvés a preguntarle a tu amigo de qué te perdiste la respuesta va a ser, irrevocablemente: DE NADA.

Veredicto: 4/10
IMDb: http://www.imdb.com/title/tt1663202/

 

La opinión de Camila

Probablemente haya postergado ver The Revenant más de diez veces. Primero, por la violencia hacia animales que se exhibe. Segundo, por la seguridad de que iba a salir bajoneada del cine (¿quién invierte su dinero de esa manera?). Pero dado que es el film por el cual Leonardo va a ganar su primer Oscar, no podía dejar de ver su performance. Además, ¡está Tom Hardy! Sobre todo, no podía arriesgarme a que la sacaran de cartel, porque no había chance de que viera esta película en mi casa, al menos sin hacer veinte cortes.

¿Qué decir de The Revenant que ya no se haya convertido en meme? Lo primero que se me pasó por la cabeza mientras la estaba viendo fue la imagen de Iñárritu regodeándose al filmar cada escena, con la certeza de que los espectadores se preguntarían cómo hizo todo (especialmente, la escena en la que el personaje de DiCaprio es atacado por un oso). Puede llegar a ser emocionante de ver pero cuando uno sabe que el principal propósito del director fue impactar y esperar aplausos, este increíble material es recibido hasta con desprecio.

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La trama no tiene nada de especial; es la típica historia del camino de recuperación de un protagonista herido para vengar la muerte de un ser querido. La película es excesivamente masculina, enfocándose sobre todo en el dolor del hombre como género, incluso cuando tiene la chance de mostrar la violencia y el dolor que sufren las mujeres. Pero bueno, en esta historia las mujeres son casi inexistentes…

Si bien DiCaprio hace un muy buen trabajo interpretando a un hombre que está sufriendo constantemente al son de violines tristes en loop, me apena que su Oscar llegue con uno de sus personajes más unidimensionales. Por su parte, Tom Hardy también se destaca al presentarnos un personaje moralmente corrupto pero sin caricaturizarlo como el malvado.

Es verdad que la fotografía conmueve por la belleza de sus paisajes naturales, pero no es más que eso. Destaco sobre todo la increíble luz natural de cada toma, que además de poseer tremendo valor estilístico significa un importante logro técnico. Sin embargo, la cinematografía decepciona a la hora de comunicar visualmente; los intentos de aportarle sentido a la historia a través de ciertas tomas “poéticas” resultan un poco básicos. Teniendo en cuenta que son dos horas y media de un hombre agonizando por dolores emocionales y físicos, considero que había bastante material simbólico en potencia para explotar con semejantes paisajes, que quedó simplemente plasmado en sosos sueños y flashbacks del protagonista.

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The Revenant vendría a ser la película de autor de un director cuyo principal motor cinematográfico es impresionar. Con este film Iñárritu busca lograr su masterpiece, contando con un increíble equipo técnico, dos de los mejores actores de la actualidad, una historia básica de lo que es ser un humano y embarcándose en una compleja filmación en medio de la naturaleza. Y es ahí donde hay que entender el propósito detrás de la película, y por qué deja sabor a muy poco. Sí, se hace muy larga, la violencia es innecesaria y la monotonía llega a desesperar, pero es lo mínimo que podríamos esperar de la historia de un hombre sobreviviendo en medio de la nada. ¿Llega a ser una película de autor? No, pero es lo más profundo que puede llegar el director.

En resumen, The Revenant es la clásica película de dolor innecesario que le gusta a los básicos de la Academia. Si la querés ver, aprovechá para ir al cine porque si la ves en tu casa es una siesta asegurada.

Veredicto: 6/10
IMDb: http://www.imdb.com/title/tt1663202/

Joy (2015)

Como viene sucediendo cada dos años en esta época, David O. Russell estrenó una nueva película protagonizada por su musa, Jennifer Lawrence. Sus anteriores proyectos con la actriz fueron Silver Linings Playbook y American Hustle, ninguna de ellas una obra maestra pero sí vehículos para que la actriz pudiera encantar a los críticos y al público. Con Joy, sin embargo, parecería notarse el desgaste del dúo.

Joy es la biopic de Joy Mangano, una inventora, emprendedora y empresaria americana que se hizo famosa a principios de los noventas por los artefactos domésticos que creó, que vendía ella misma en un canal de compras por televisión. En poco tiempo, se convirtió en un ícono para las amas de casa americanas, así como una personalidad de la televisión por compras. Lo que hace el film es mostrar un sintético pantallazo de sus inicios, cuando vivía una vida ordinaria repleta de obstáculos, causados en gran parte por su disfuncional familia.

Empiezo mis comentarios admitiendo que no soy fan de David O. Russell, con sus personajes excéntricos, dinámicas intensas y dramas desarrollados en comedia. Además, me está cansando ver las mismas caras de siempre, como la de Jennifer Lawrence, Robert De Niro y Bradley Cooper. Pero si hay algo que hace bien es crear personajes para Lawrence. En Joy, ella nos muestra la actuación más “domada” de sus colaboraciones con el director (la primera vez que interpreta a una persona que está bien mentalmente), pero en la que exhibe con profundidad su increíble talento. Su papel es el de una mujer luchadora, que busca sobrevivir sin perder de vista sus sueños; un rol bastante maduro para sus 25 años.

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Aparte de ser la única actuación destacable, Lawrence es la única razón por la que vale la pena ver Joy. Aunque, para ser justas, también podemos mencionar la participación de Isabella Rossellini, con su interpretación de una seria mujer de negocios, la oposición del personaje principal. También contamos con una actuación trillada del ya desvalorizado De Niro, y al mega secundario Bradley Cooper, que es considerado uno de los protagonistas, ¡a pesar de aparecer en solo un par de escenas!

Pero esto no es culpa de los actores sino del guión, que se asemeja más al de una telenovela latina: todos gritan lo que están pensando y sintiendo, incluso esas cosas tan básicas que ni racionalizamos. Pero todo sea para dramatizar la acción, o mejor dicho, melodramatizar la vida de Joy, que se reduce a giros de la historia que no dan respiro. Como resultado, solo presenciamos momentos de tensión, nada de desarrollo, lo que termina forzando las situaciones y caricaturizando a los personajes. Sumado a esto, el film está narrado por la voz en off de la abuela de Joy, que además de darle un tono similar al de una mala película de Disney, no aporta nada al explicar todo desde el punto de vista de su personaje irrelevante. En definitiva, un guión que quiere transmitir cierta magia pero termina regalando un caos de estilos.

Justo cuando sentimos que la trama está tomando un camino interesante, nos vuelve a decepcionar con un desenlace que se resuelve a las apuradas, un simple repaso de lo que terminó siendo la vida de la protagonista. Esto no solo perjudica a Lawrence, que logra su mejor performance hacia el final (cuando Joy se convierte en la badass que estábamos esperando), sino que tampoco le hace justicia a Joy Mangano ni a las mujeres luchadoras y exitosas. Mostrar los obstáculos y sufrimientos del personaje no basta para inspirarnos; también necesitamos regodearnos con lo que logró. Más cuando al comienzo del film se aclara: Inspired by true stories of daring women. One in particular.

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No ayuda a esta sensación de agobio que la fotografía tenga el mismo tratamiento que otras películas del director (como American Hustle, del mismo cinematógrafo Linus Sandgren), con esa oposición frialdad/calidez resuelta en una luz cálida artificial y fría natural, que deprime más que las injusticias que sufre Joy. Varias de las escenas nos transmiten esa sensación de desolación con paisajes nevados suburbanos y la calidez artificial de un hogar turbio, con una luz que nos recuerda a estados febriles. Por su parte, la selección de banda sonora es extraña. Solo tenemos que hacer referencia a una escena en la que parece escucharse una canción al estilo bolero…

Pero lo que más desorienta de Joy es la elección de Jennifer Lawrence para interpretar a una madre de treinta y tantos años. Esto puede resultar confuso para quien no tiene noción de la edad real de Joy Mangano cuando sucedió todo. Nunca se nos da pistas, ni siquiera envejeciéndola mínimamente con maquillaje porque, ¿para qué arruinar su belleza natural? Por suerte no somos las únicas en darnos cuenta:

Apoyo esta búsqueda de David O. Russell de seguir creando personajes para Jennifer Lawrence, pero para la próxima le pedimos uno más acorde a su edad y que, antes de cumplir con su regla de un estreno cada dos años, se tome un tiempito más de preproducción.

Veredicto: 5/10
IMDb: http://www.imdb.com/title/tt2446980/

 

2 biopics = 2 actores nominados al Oscar

Steve Jobs (2015)

Film Review Steve Jobs

¿Era necesaria otra película de Steve Jobs? Corrección: ¿era necesaria una película de Steve Jobs? Podemos decir lo que queramos, pero era obvio que Hollywood no iba a perder la oportunidad de “inmortalizar” a una figura como Steve en el mundo del cine. La primera de Ashton Kutcher parece haber salido un poco a las apuradas (sí, estoy hablando un poco sin saber porque no la vi ni la pienso ver, banquen), pero esta última fue escrita por el célebre Aaron Sorkin (el hombre detrás de The West Wing y las recientes The Social Network Moneyball) y dirigida por Danny Boyle (el ecléctico director responsable por TrainspottingSlumdog Millionaire). Además, cuenta con un elenco con dos de mis actores favoritos trabajando en este momento: Michael Fassbender en el rol de Jobs y Kate Winslet como su encargada de marketing, asistente personal y mejor amiga Joanna Hoffman. En fin, vamos a lo que importa: ¿está buena? La verdad es que para ser una biopic hollywoodense está bastante bien. El guión de Sorkin no es el típico del género, sino que está dividido en tres actos: cada uno gira en torno al lanzamiento de un producto dirigido por Jobs: el primero, en 1984, es con la Macintosh; luego pasamos a 1988 cuando Jobs había dejado Apple y lanzó NeXT y finalmente a 1998 cuando Jobs volvió como CEO a Apple y lanzaron la iMac. Al principio esta estructura puede parecer rara, además se termina antes de la llegada del iPhone. Algunos más expertos en la vida de Steve Jobs se sentirán estafados o creerán que se dejó mucho afuera, pero creo que cinematográficamente la película funciona. En cada uno de estos momentos, el director se toma su tiempo explorando las relaciones de Jobs con sus colegas (Wozniak -el co-fundador de Apple-, por ejemplo, tiene una fuerte presencia durante toda la película) e incluso logra adentrarse un poco en su vida personal. Ocurre que para el comienzo de la película, Jobs aún no reconocía a su hija como tal, y, teniendo en cuenta lo limitante del recurso de los tres actos del guión, esta relación va tomando forma de manera muy orgánica alcanzando cierta profundidad que por momentos llega a conmover. Es una película de mucho diálogo y poca acción, el estudio de un personaje que es difícil de querer, uno de esos visionarios que están tan cerrados a lo que ven en su cabeza que no pueden evitar chocar contra todo el mundo; un hombre egocéntrico, grosero y frío. Es la historia de Jobs y su caos, pero mientras su caos interno aún permanece en el imaginario, el caos que creó en el mundo que lo rodea es ampliamente notorio. Será Jobs o será la fascinante interpretación de Fassbender, porque el tipo nunca deja de ser absolutamente magnético. Hay algo muy compuesto, muy tranquilo en su carácter físico que contrasta de una manera muy interesante con su pasión. En conclusión, es una película bien escrita, que cubre un gran período de años pero pasa volando, muy Sorkin (lo cual tiene sus pros -la agilidad de sus diálogos, el interesante approach detrás de escenas de la película- y sus contras -la exageración y el sobre-dramatismo-), dirigida correctamente por Boyle y encarada a la perfección por Fassbender.

Veredicto: 7/10
IMDb: http://www.imdb.com/title/tt2080374/

 

Trumbo (2015)

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Lo primero que te encanta de Trumbo, aparte de ver al gran Bryan Cranston en un papel merecedor de su talento, es la cantidad de personalidades del antiguo Hollywood que aparecen pavoneándose por ahí (¡John Wayne!). Si te interesa el cine clásico, esta película es para vos; después de todo, se trata de uno de los guionistas más prolíficos e importantes de la época: Dalton Trumbo. Trumbo escribió los guiones de películas como Espartaco Papillon, pero el interés por este personaje va mucho más lejos que esto. Y esto es porque Trumbo fue uno de los Diez de Hollywood, un grupo de personas de la industria del cine que fueron incluidos en la lista negra de Hollywood en la oscurísima época del Macarthismo. En fin, la película es lo que uno espera de una típica biopic. Creo que hacen un buen estudio del personaje de Dalton y también logran una interesante visión de lo que era la época, aunque lamentablemente se mantienen bastante cerca de la superficie. Denuncian las atrocidades e injusticias cometidas por los fanáticos de derecha sin llegar a convertirse en una película pro-comunismo; es un balance responsable de los hechos y que no cede a las pasiones de sus protagonistas, pero que no aporta mucho más que el material anecdótico. A pesar de lidiar con temas bastante trágicos, la película no te obliga a recurrir a los antidepresivos. Al contrario, hay bastante humor -a veces admito que rechina un poco con el tono general de la película- y hasta tenés a Louis C.K. como uno de los amigos (ficcionalizados) de Trumbo. Cranston está brillante como el protagonista, se convierte completamente en el excéntrico escritor y domina tanto los momentos dramáticos como los cómicos, en particular me sorprendió su comic timing, le da una vida riquísima a las frases más ácidas del guión de McNamara. Del resto no hay mucho que destacar, la película pierde un poco de empuje en la segunda mitad y no sorprende demasiado en ningún aspecto, salvando la excelente actuación de Cranston. Así que, en conclusión, en este caso debemos decir que la Academia hizo bien en reconocer al actor y nada más.

Veredicto: 5/10
IMDb: http://www.imdb.com/title/tt3203606/