The Hateful Eight (2015)

Martes. Al otro día se trabaja. Función a las 22:00. Una película de tres horas. Estaba todo contra nosotras, pero hicimos todo para poder disfrutarla igual: un catering cuidadosamente seleccionado de golosinas, una ida al baño minutos antes de comenzar, ropa cómoda y un dispositivo que te daba shocks eléctricos cada vez que te ponías a cabecear. Bueno, capaz que esto último no, pero fuimos bien preparadas. Por desgracia, la película no puso su parte, y la experiencia dejó mucho que desear. A continuación les presentamos nuestras impresiones.

La opinión de Camila
 samuel-jackson-kurt-hateful-tarantino

 

Durante los 167 minutos de la película (187 para quienes pudieron ver –no sin problemas– su pretenciosa versión de 70mm) podemos ver los típicos diálogos tarantinescos apoyados en el humor, en la velocidad del intercambio entre los personajes y en el uso de insultos racistas. Tampoco falta la violencia, aunque en esta entrega Tarantino da un paso más radical y presenta las tomas más crudas de su filmografía.

Pero no hay mucho más que eso: diálogo y violencia ocasional. Y si bien el guión fue siempre su fuerte, en el de The Hateful Eight se saltea el desarrollo de personajes, a quienes reduce a comportamientos instintivos y estereotipos de sus películas anteriores. Tampoco ayuda que tengamos a los actores de siempre, por lo que no es raro si a lo largo de la película sentís que ya viste esas interpretaciones. Retomando el problema del guión, parecería que su fin es el storytelling en sí, pero en esta ocasión el director se basa meramente en aspectos autorreferenciales, una especie de tributo a Tarantino hecho por Tarantino.

A pesar de todo lo anterior, vale la pena estar tres horas frente a la pantalla para apreciar el trabajo de sus colaboradores. Por ejemplo, podemos ver el tratamiento del paisaje nevado a cargo del célebre cinematógrafo Robert Richardson, que resalta lo poético incluso en las escenas más violentas, y hace que sintamos en nuestro cuerpo el frío invernal del Wyoming rural (bueno, quizás era la temperatura de la sala lo que me congeló). También se destaca la vibrante música del galardonado Ennio Morricone, que logra el momentum necesario para captar nuestra atención, pero no lo suficiente para mantenernos despiertos a lo largo de la película.

Veredicto: 5/10
IMDb: http://www.imdb.com/title/tt3460252/

 

La opinión de Scarlett

THE HATEFUL EIGHT

Con el recuerdo fresco de su aceptación del Golden Globe a mejor banda sonora a nombre de Ennio Morricone (en el que derrocha egocentrismo al centrar su discurso en el hecho de que fue con su película que Morricone ganaba finalmente), nos sentamos a ver el OCTAVO filme de Tarantino, un hecho que no quiere que pasemos por alto. Guiño a Fellini y guiño al título que también incluye el número 8. Esta es la primera de las millones de referencias que hace a otras películas, algo a lo que estamos acostumbrados y podemos apreciar, pero que aquí oficia como un recurso que detrás no tiene nada de sustancia, porque un homenaje pierde todo sentido si no es bueno en sí mismo. El diálogo, casi el 80% del “groso” de la película, es del estilo reconocible del director, pero sin gracia; es la voz de Tarantino que encuentra expresión en los distintos personajes que voz propia no tienen. Son poco interesantes, poco desarrollados y generan cero interés. Los actores -la mayoría son los sospechosos de siempre-, ya saben cómo interpretar sus papeles, buscan lograr ese camp característico de los spaghetti westerns, pero no pueden ahondar demasiado porque el guión no se los permite. No me convenció la imitación de Waltz de Tim Roth ni la actuación de Goggins. Samuel L. Jackson hace lo mismo de siempre y Jason Leigh está bastante fascinante en su desagradable y osada entrega a lo trash de su personaje. Es una película que debería destacarse por su atmósfera, ya que casi todo transcurre en una cabaña entre las montañas con los personajes inhabilitados de salir y obligados a convivir a causa de una terrible tormenta, pero no. El suspenso tendría que venir de que el caza-recompensas John Ruth (Kurt Russell) está esposado a la criminal Daisy Domergue y está preocupado de que alguien quiera hacerse con su botín; también de las tensiones raciales en una época todavía fresca de la herida que les dejó la Guerra Civil, pero ¿qué suspenso puede haber cuando sabemos cómo terminan todas las películas de Tarantino? Una explosión de violencia. Fascinante.

La música de Morricone (un reciclado de piezas descartadas de otras películas) es excelente, y la fotografía es preciosa, sí, pero son el glasé de un huevo de pascua de un chocolate sumamente insulso. (La metáfora es mala porque estoy quemada, shh.) Ah, y además hay una narración bizarra de Tarantino que aparece unas dos horas después de empezada la película y no tiene ningún sentido.

En fin, los apologistas de Tarantino siempre encontrarán cosas que festejarle, pero al final de cuentas se trata de un pleno acto de masturbación. Un mimo al ego por donde se lo vea y que se descansa en el hecho de que el espectador le va a bancar todo: pero no, yo no te banco todo, no te banco los diálogos interminables que ni entretienen ni desarrollan la trama ni construyen a los personajes, no te banco la falsa construcción a un clímax más que recontra esperado, no te banco que te subas al carro de las tensiones raciales sin aportar nada. No. Tarantino es un tipo talentoso y nos merecemos más que un ego trip.

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6 comentarios el “The Hateful Eight (2015)

  1. laux dice:

    REMIL DE ACUERDO. Además noté más de un plothole. Estaba tan enojada cuando salí del cine que le encajé un 3 en IMDB.

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  2. Bueh… no quiero ponerme a defender a Tarantino, ni a repartir puñetazos para todos lados, principalmente para Scarla que esta vez se puso media alteradita. Cami vos fuiste más sensata. Morricone es un crá y punto, el resto (lo que dijo Tarantino en los GG es anécdota, no suma nada ni cancela nada). Es cierto que la “imitación de Waltz de Tim Roth” es deplorable, yo pensé exactamente lo mismo. También es cierto que Kurt R está fenómeno, como pocas veces. Pero eso no lo dijeron. Tampoco dijeron nada sobre la carta y que se transforma en el motor literario/narrativo/lúdico/afectivo de la película (la atraviesa por completo), todas cosas que recién te cierran al final. Un gran final, por cierto. No se dijo tampoco. Me parece que las cosas más superficiales que no les gustaron no son las que a los atentos fans de Tarantino les den mucha bolilla, porque justamente son esas mismas cosas las que, si aparecen, hacen justicia con relación al cine que quieren ir a ver. Es decir, si no están, no es Tarantino. Si eso es masturbación, te exhorto a que apliques el mismo criterio para casi todos los directores de culto (Allen, Nolan, Sorrentino, etc), sino es una reverenda falacia. No es de sus mejores películas, lo sé, pero ni en pedo es un mala película. No importa si dura 3 o 10 horas, ni tampoco importa si Samuel J. está en todas las del director (y esta es una más) o no. Son cosas que me parecen medio superficiales como para embroncarse con esta película en particular. Si te comiste tres horas en el cine un martes y al otro día laburabas, no es culpa de nadie. Yo la ví tranquilamente en la comodidad de casa, el mismo martes a la misma hora y la pasé genial. 🙂 7/10 para mí, chicas.

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    • Scarlett dice:

      Me encanta que hayas visto lo de Roth imitando a Waltz, ¡qué insoportable por dios! La carta quiso ser el maletín de Pulp Fiction pero falló, lo lamento. Veo que me estás pseudo-acusando de hipócrita… yo siento que siempre denuncio la masturbación cuando la veo como tal: de Nolan SIEMPRE lo hago, todavía no en este blog pero en el viejo y querido Los Zapatos Rojos le di el mismo puntaje que a Tarantino por la masturbación crónica de Interestelar. Las películas de Allen ya no las miro justamente porque sé que son pura masturbación. Lo de la duración ya lo hablamos en otra reseña, jaja. En fin, me alegra que te haya gustado, a mí me gustaría que Quentin se saque la cabecita de la colita y nos dé algo mejor de lo que SÉ que es capaz.

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  3. Rompiste record de mencionar la palabra masturbación en un párrafo jaja. Ok, ok, ya entendí. Lo del maletín de Pulp Fiction que no fue, es una excelente analogía. Son esas magias que sacás de la galera. 🙂 Gracias!

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  4. […] bien amo a Morricone y me gustó mucho su trabajo para The Hateful Eight, me parece un ganador muy poco inspirado. Preferiría toda la vida que gane el trabajo de […]

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  5. […] de The Hateful Eight, les presento a Bone Tomahawk. ¿Por qué la comparo con la película de Tarantino? Bueno, además […]

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