Fargo – Temporada 2 (2015)

Si sos como yo, estás cada vez más fascinado con la calidad de la programación que nos ofrece esta época que muy acertadamente fue bautizada “La era de oro de la televisión”. Es fácil reconocer sus comienzos en uno de los canales que empujó los límites de lo que se podía hacer en la pantalla chica: HBO y su serie estrella Los Sopranos. Pero como toda corriente propiamente dicha, esto fue simplemente el comienzo de una época que todavía se encuentra en pleno auge; productores, directores, escritores, actores y demás artistas vieron el potencial no explotado que tenía la tv y comenzaron a desarrollar obras que rivalizan con las del cine y otras formas de arte más respetadas; tanto es así que ya nadie se consideraría desprestigiado si, por ejemplo, pasara de ser un actor de cine a trabajar en la tv, porque la tv ahora es un lugar donde pasan cosas buenas.

Una de estas es, sin lugar a dudas, la serie de antología Fargo. Cabe comenzar con dos comentarios: ¿qué es una serie de antología? Son aquellas series que no tienen continuidad de temporada a temporada, sino que presentan una historia serializada en capítulos pero cuya historia culmina en el período que dura una misma temporada (otros ejemplos son American Horror Story True Detective). Lo segundo es que Fargo es también el nombre de una película de 1996 de los hermanos Coen. ¿Tienen relación? Sí, y no. Lo fantástico de la serie es que lo que preservan de la película es más a nivel de estilo, estética, atmósfera y humor, y no necesariamente a nivel de trama. Admito que la primera temporada de Fargo tiene alguna otra cosa más que se relaciona con la película (sin dejar de ser nunca una obra que funciona perfectamente al margen de esta), pero esta vez nos concentraremos en la segunda temporada que finalizó hace poco, por supuesto sin entrar en territorio de spoilers.

FARGO -- Pictured: (L-R) Ted Danson as Hank Larsson, Patrick Wilson as Lou Solverson. CR: Chris Large/FX

Los primeros episodios nos presentan a los diversos personajes y nos ubican a finales de la década de los 70 en una zona que abarca los pueblos de Luverne, Minnesota, Fargo, Dakota del Norte y Sioux Falls en Dakota del Sur. En Fargo conocemos a la familia Gerhardt, una familia de mafiosos que domina el área y consiste del patriarca con su esposa y sus tres hijos varones (algunos también con hijos propios). Descendientes de alemanes y fieles a la institución de familia como vehículo para realizar sus actividades criminales, los Gerhardts serán una de las principales fuentes de la violencia que se dará en la serie. Floyd (una fenomenal Jean Smart) tendrá dificultades para controlar a sus impulsivos hijos, en particular al hijo mayor, Dodd, un tipo machista y brutal ayudado por su leal soldado indio Hanzee, y esto traerá consecuencias fatales para todos.

02-Fargo-S2-E2-Image-2

Por otro lado tenemos a los Blumquists, que consisten de la pareja de Ed (Jesse Plemons, también como conocido como el Todd de Breaking Bad, pero tan fantásticamente maravilloso que si no fuera por su look casi albino, sería irreconocible como personaje) y Peggy (una Kirsten Dunst más gordita en lo que es mi papel favorito que haya hecho hasta el momento). Ed es un ayudante de carnicero y Peggy trabaja en una peluquería. Ed es un tipo sencillo, bueno, familiero y trabajador; Peggy es… muchas cosas, el arco de su personaje es una de las cosas más interesantes que tiene la serie, pero bastará decir con que al comienzo es una mujer fantasiosa, excéntrica (más en el sentido de loca que en el de bizarra) y, podría decirse, determinada. Tiene la mala fortuna de estar en el lugar y momento equivocados, como era necesario que sucediera, y su vida tranquila se ve indefectiblemente interconectada con la de los Gerhardts, que tras un accidente buscarán venganza contra ella. Ya el contraste entre las vidas y las personalidades de los Gerhardts y los Blumquists, que de repente se ven enfrentados, es en sí mismo algo fascinante de ver. Pero además, el guión se desarrolla con tanta inteligencia que los eventos que se suceden son a la vez impredecibles e inevitables, logrando así, a mi entender, un suspenso de la más alta calidad.

FARGO -- Pictured: (l-r) Kirsten Dunst as Peggy Blumquist, Jesse Plemons as Ed Blumquist. CR: Chris Large/FX

Pero esto no es todo, ¿dónde tenemos a nuestros buenos oficiales de la ley ahora? La temporada 2 de Fargo nos presenta a dos excelentes personajes: Lou Solverson, a quien recordarán de la temporada 1 como el padre de Molly, y el sheriff Hank Larson (el encantador Ted Danson), quien a su vez es suegro de Lou. Lou, interpretado por Patrick Wilson con adorable solemnidad, recién vuelto de Vietnam, se ve enfrentado a una nueva guerra territorial y a un nivel de violencia que jamás se hubiera imaginado en su pequeño pueblo. Porque además del enfrentamiento entre los ya mencionados, tenemos otra guerra contra otra mafia de la ciudad de Kansas, que busca expandir su territorio. Como verán, la trama es súper intrincada, pero la escritura es tan buena que ninguna parte es descuidada, y todo funciona en tantos niveles que muchas veces adquiere dimensiones novelescas. Sobre lo que veníamos hablando, por ejemplo, cabe resaltar el interesantísimo contraste entre la familia mafiosa de los Gerhardts y el “sindicato” de Kansas, que abandona el arcaico sistema familiar y pasa a tener una organización corporativa. De esta parte de la historia, además, se desprende uno de los personajes más interesantes de la serie: Mike Milligan (un fascinante Bokeem Woodbine de cuya voz me enamoré por completo), un tipo en extremo carismático, un personaje muy Coen, instantáneamente icónico, con un repertorio de citas inagotable y un sentido del estilo impresionante. Mike es el encargado de acabar con los Gerhardts y consolidar la expansión del sindicato en Fargo, pero claro, cuando aparece en escena se encuentra con que hay varias complicaciones por la vuelta.

Screen-Shot-2015-07-27-at-12.00.18-PM

Por supuesto que todo lo que vengo contando apenas roza la superficie y lo meramente anecdótico no es ni una décima parte de las cosas maravillosas que Fargo tiene para ofrecer. Para empezar, es muy graciosa; claro, tiene ese sentido del humor bien Coen y muy negro que no es para todos, pero para los que sí lo disfrutan, es un placer. La fotografía es hermosa, las imágenes que se alternan en la pantalla son maravillosas, tanto por la calidad de la dirección de arte (y la genial recreación de época), como por la belleza natural de los paisajes blancos o lo poético de las numerosas escenas de violencia. El recurso de la pantalla partida no me convencía mucho al principio, pero logré acostumbrarme y hasta apreciarlo. Hay algo en la combinación de estos elementos, o quizás en otra cosa que no alcanzo a nombrar, que hace de Fargo algo tan especial. Es prender la tele y ver apenas 5 segundos de cualquier episodio para reconocerla al instante; tiene una atmósfera tan particular, una identidad tan única e irreemplazable. Está en la forma en que hablan sus personajes, en su sabiduría folclórica, en sus momentos absurdos, en su violencia inesperada, en sus chistes que nos hacen sentir incómodos e inapropiados, en la fuerza de sus personajes, en la intensidad de su narración.

Se me ocurren muchas cosas para describir cómo se siente la temporada 2 de Fargo en su totalidad, por momentos alcanza los niveles de una tragedia shakespeariana, no solo por la cantidad de muertes sino por el carácter fatídico de los arcos dramáticos de nuestros protagonistas. Por otro lado podemos distanciarnos de los personajes y apreciarlos como símbolos y metáforas, del sueño americano, de los valores tradicionales, del advenimiento de una nueva era del capitalismo. O quizás debamos resignarnos a una filosofía del absurdo -hay un personaje notoriamente obsesionado con Camus- y evitar encontrar significados donde no los hay. Pero el hecho de que siquiera podamos conjurar cualquiera de estas cosas sin demasiado esfuerzo habla de lo magistral de la serie. Sobre mí debo admitir que soy bastante sentimental y el componente emocional es fundamental para que disfrute cualquier obra plenamente; Fargo, como los paisajes nevados en donde se lleva acabo, es una serie fría, pero lo que en la temporada 1 fue una de las pocas cosas que me impidió enamorarme por completo, en esta, la frialdad adquiere una dimensión más estoica que desapegada, más melancólica, quizás hasta más filosófica y reflexiva, y quizás por eso logró conquistarme del todo.

Veredicto: 10/10
IMDb: http://www.imdb.com/title/tt2802850/

Anuncios

Un comentario el “Fargo – Temporada 2 (2015)

  1. Amiga, que buena lectura, que buena escritura. Y sí, Fargo tiene 10 Scarletts bien merecidas. Beso y gracias por esta oda!

    Le gusta a 1 persona

¿Y vos qué opinás?

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s